Del jardí bell de València
és Ayelo ermosa flor
que escampa, arreu, les fragàncies
que despedeix lo seu cor
Miguel Ferrándiz . "Himne a Ayelo"


miércoles, 22 de junio de 2022

Ayelo – Madrid – Vallada y Godoy. Els Requena de Aielo de Malferit. Por Santiago Gasset (III)

Retrato de Manuel Godoy (1801), pintado por Goya
(Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid). wikipedia.org/

 3.-Ayelo – Madrid – Vallada y Godoy.

Finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, en Francia han cortado la cabeza al feudalismo, y para facilitar que sea definitivo, también a algunos nobles, sin embargo, en España, las cosas todavía siguen igual. En Ayelo de Malferit, los vecinos están cansados con los elevados pagos que deben realizar al Señor por el uso del molino, o la Almazara. 

La historia que nos ha llegado, es que nuestro antepasado lleva el pleito a Madrid, y tiene que hospedarse en la capital durante un tiempo. De hecho, era habitual, que mi abuela me señalase, cuando pasábamos por la calle Preciados, en Madrid, el lugar donde se ubicaba la pensión en la que se hospedó.

Cuenta la historia que, durante esos días estuvo realizando sus gestiones y haciendo vida en Madrid, en uno de esos días, se le acercó una persona, se presentó y le dijo:

–  Mire, le va a llamar a atención que me dirija a usted, pero hace unos días que le observo, sé para qué ha venido usted a Madrid, y estoy convencido de que usted es una persona honrada. Necesito su ayuda, y seguro que también le será favorable a usted.

Por mi cargo aquí, y la situación política, es posible que tenga que abandonar el país de manera precipitada, y tengo que invertir mis ahorros.  Quiero que usted se haga cargo de ellos, y me los devuelva cuando yo se los pida. Me llamo Manuel Godoy, seguro que le suena mi nombre, tengo un cargo muy importante y cercano a su Majestad.

Nuestro antepasado, se quedó sorprendido, pero entablaron relación y por lo visto llegaron a un acuerdo para invertir una importante cantidad de dinero, que se concretó en un maletín de monedas.

Volvió a Ayelo, y fue pensando en qué podía invertir esa cantidad de dinero, para poder devolverla en su momento. Le ofrecieron unas tierras en Vallada, eran bastante planas, no estaban lejos del río, y además, cerca del camino real de Valencia a Madrid. Las compró, edificó una casa, con una arquitectura muy diferente a la propia y puso en producción la finca.  Se llamó Casa Requena, aunque por internet, también se puede encontrar como Casa la Sènia.

Pasó el tiempo y recibió una carta de Madrid, donde le anunciaba que necesitaba su dinero, y le citaba en Albacete, ya que él seguía camino hacia Cartagena (este detalle de Cartagena lo cuento, porque así lo oí, pero el exilio de Godoy fue hacia Francia, y escoltado). Nuestro antepasado, vendió la finca, consiguió la liquidez necesaria para volver a llenar el maletín, y devolvió el dinero a su propietario.

Esta es la historia que hemos recibido, sabemos cierto que Aielo de Malferit y sus vecinos pleitearon conAyelo de Malferit y sus vecinos pleitearon con el Márqies em Madrid, a principios del XIX. También sabemos que hay una casa y finca en Vallada, denominada Casa Requena, y también sabemos que Manuel Godoy era conocido entonces por estar muy unido a la corrupción. De hecho, se le llamaba despectivamente «choricero», por ser de origen extremeño. Sin embargo, desde ese mote, el término choricero -hoy chorizo-, quedó unido al de corrupto.

¿Fue nuestro antepasado un testaferro, un socio, o un hombre caritativo? No lo sabemos, ¿Hombre honrado con ganas de ayudar u hombre de negocios atento a realizar un buen acuerdo con una persona de dudosa reputación? No lo sabemos y no lo sabremos.

De las historias por tradición oral que relato aquí, es la que más detalles tenía y algunas verosímiles. La familia Requena continuó teniendo una vinculación con Madrid, que aún mantiene, o mantenemos, relación continua, que hace que después de casi dos siglos, aún una descendiente pudiera ubicar la situación de la pensión en la que se alojó su antepasado.

 

domingo, 19 de junio de 2022

FOTOTECA: Primera comunió.

 

Primera comunió de la xiqueta Vicenta Colomer Sanchis, l'any 1926.

Vicentica amb el seu bonic vestit per a combregar, a la moda dels anys 20 estil "xarleston", llarg i llis, guants i les sabates blanques, tot a joc. El més cridaner, el gorret de carroteta i d’ell eixia el llarg vel de tul, i a la mà una assutzena.

No podia faltar l’acostumada bossa, confeccionada amb la mateixa tela del vestit, colgant a la cintura. Servia de moneder, perquè després de prendre la comunió els xiquets i xiquetes, recorrien el poble repartint les estampes de record a les veïnes més conegudes i familiars, i a canvi els donaven unes “perretes” que guardaven en la bosseta. 

El dia de Corpus era un dia inoblidable per a tots els xiquets i xiquetes que prenien la primera comunió.

 


jueves, 16 de junio de 2022

Aielo y el cólera. Els Requena de Aielo de Malferit. Por Santiago Gasset (II)

2-Aielo y el Cólera

Otra de las historias que por tradición oral nos ha llegado es cómo el cólera afectó a una de nuestras familias.

En Ayelo se tienen constancia de tres epidemias de cólera.  De estas tres, las que afectaron con mayor fuerza a la población, fueron las de 1854 y 1885. No sabemos concretar en cuál de ellas fue. No obstante, parece más probable que fuese la de 1854, pues cuando me lo contaron, parecía referirse a un recuerdo lejano, que se había transmitido oralmente, y la epidemia de 1885, la habría vivido directamente mi bisabuela, Rosario Requena Vicent, que nació allá en 1870.

Si el cólera generó tanta mortandad, era, en buena medida, al desconocimiento de las causas de la enfermedad, del contagio y el tratamiento. El cólera no se transmite directamente de persona a persona, sino por contacto con las heces de la persona afectada, o comiendo alimentos o líquidos contaminados. Por ello, no era extraño que la enfermedad se contagiase dentro de la familia, y afectase a varios miembros.

Y esto es lo que pasó a esta parte de nuestra familia en Ayelo, a la que no podemos poner apellidos, fuesen los Requena, los Vicent, los Girónes o los Belda. La epidemia del Cólera afectó a varios miembros de una misma familia, y poco a poco, fueron muriendo varios de ellos. Seguían las indicaciones de los médicos, que, con sus pocos conocimientos de la enfermedad, recetaban beber poca agua
, pues sospechaban que podía estar contaminada, y también, con el objeto de calmar la diarrea.

Una de las últimas afectadas, imploraba poder beber agua, y sus familiares, se lo negaban. Por aquel momento, ya había fallecido el resto de miembros afectados, por lo que ella razonó:

Mirad, han fallecido todos los que han cogido el cólera en la familia, no se ha salvado ninguno, mi fin no va a ser diferente y no pienso morirme con esta sed espantosa.

A los familiares les pareció que tenía razón y la dejaron beber. Por tradición oral, me dijeron que bebió siete cántaros, pero, dejémoslo en 7 vasos, o en que bebió hasta saciarse. Bueno, y…, no murió.

Hoy en día, una parte del tratamiento es la rehidratación agresiva, que reduce la mortalidad. Por ello, es una historia que entra dentro de lo creíble y aceptable.