Del jardí bell de València
és Ayelo ermosa flor
que escampa, arreu, les fragàncies
que despedeix lo seu cor
Miguel Ferrándiz . "Himne a Ayelo"


jueves, 13 de enero de 2011

La Vall d'Albaida tras la Guerra del Francés (II)


AÑO 1815

El Diario de Valencia anuncia la primera ejecución pública. El alcalde de Quatretonda sobre un preso que tiene en la cárcel. Causa que se sigue a trece vecinos de Bocairente. Malhechores en Puebla de Rugat y Castellón del Duque. Captura del desertor Francisco Roglá en Alfarrasí. Los alcaldes de Benigànim y Quatretonda piden soldados por haber habido robos. Los servicios de Josef Pastor de Benigànim en la Guerra de la Independencia. Sobre la búsqueda de Juan García conocido por Jacintón y Manuel Tarrertes conocido por Campanero. Distribución de tropas en la gobernación de San Felipe. Instrucción sobre persecución de malhechores y uso de armas prohibidas. El corregidor de Onteniente pide la ayuda de alguna tropa. Sobre un desertor aprehendido en Onteniente. La formación de rondas de vigilancia en los pueblos del valle de Albaida. Asesinato del alcalde mayor de la baronía de Castellón del Duque D. Antonio Panadero. El alcalde de Benigànim vuelve a solicitar el auxilio de tropa. El alcalde de Puebla del Duque sobre que el regidor decano está preso en San Felipe.


En enero el Diario de Valencia anunciaba los primeros ajusticiamientos de ladrones y desertores (12) por sentencias del Consejo de Guerra Permanente.

El 15 de este mismo mes el alcalde de Quatretonda, Joaquín Benavent, enviaba un oficio (c. 128) al gobernador, en el cual le informaba de que tenía un preso en la cárcel que se hallaba sin ningún socorro desde hacia seis meses y que, en dichos casos, le correspondía al pueblo del que era origen su manutención (al parecer eran del propio San Felipe, y en efecto había órdenes de la Real Sala del Crimen para que así fuera).


En Valencia los Consejos de Guerra Permanentes realizaban numeros juicios sumarios que a menudo acababan en pena de muerte. En el caso de los soldados, eran fusilados por la espalda y en público


Por entonces se seguía una causa contra José Vicente Ferrero, José Molina y otros once vecinos de Bocairente al parecer por asuntos relacionados con la leva y ocultación de obligaciones con la milicia (c. 128). Estos estaban presos en la Real Cárcel de San Felipe y la causa había llegado a Capitanía General y Audiencia de Guerra. El juez fiscal para la averiguación de la conducta y posibles delitos de los mismos era el ayudante agregado del Regimiento de Infantería Primero de América D. Toribio de Medrano (13), el cual no había encontrado motivos para que se les juzgara en consejo de guerra según las ordenanzas militares, y además éstos estaban casados, por lo tanto, la causa debía de pasar a la justicia ordinaria.

Elío escribía, con fecha del 5 de febrero, al gobernador (c. 132) que no debían de repitirse los excesos que habían ocurrido en los pueblos de Puebla de Rugat y baronía de Castellón del Duque por los muchos malhechores que por allí había, sobre lo cual había recibido continuas reclamaciones de sus alcaldes, así que le ordenaba que, de acuerdo con el coronel del citado Regimiento de Infantería Primero de América, Matías de Torres, formara patrullas militares y se dirigieran a los citados pueblos en persecución de dichos malhechores y también para hacer registro e incautar todo tipo de armas prohibidas que tuvieran los vecinos.

Pocos días después del anterior, con fecha de 10 de febrero, Elío le enviaba otro oficio al citado D. Manuel de la Cruz (gobernador en funciones de San Felipe), en el cual le decía que le enviaba al soldado del Regimiento de Infantería de Cazadores de Valencia Francisco Roglá, el cual había sido preso por el alcalde de Alfarrasí y llevado a Valencia por el mismo alcalde con el sumario que le había instruido y con el fusil, bayoneta, correa y cartuchera del mismo, a fin de que averiguara lo concerniente a unas alpargatas robadas por dicho soldado desertor durante su fuga, y que, según el delito, resolviera el jefe del regimiento establecido en la propia San Felipe.

La solicitud de auxilio de tropa por los alcaldes de los pueblos era algo constante. El de Benigànim, Francisco Mallol, escribía al gobernador con la fecha del 27 de febrero (c. 128) que la noche anterior había observado gente armada y sospechosa por la villa, por lo cual y a fin de evitar robos y también para poder continuar con los cobros de los quinquenios, pedía el auxilio de doce soldados y un sargento. En parecidos términos escribía (el 2 de marzo) el de Quatretonda, el ya citado Joaquín Benavent, solicitando la permanencia en la villa de unos seis a ocho soldados, que era el número de los que estaban destacados, al mando del oficial D. Miguel de la Encina, en la población de Puebla del Duque.


Pistola española con llave de chispa. Fabricada en 1815 en las Reales Fábricas de Placencia. Foto: Google Imágenes


Como consecuencia de los desórdenes propios de la pasada guerra se dieron casos de confusiones a la hora de acusaciones de deserción, este fue el caso de Josef Pastor, natural de Adzeneta de Albaida y residente en Benigánim, preso en las Reales Cárceles de San Felipe acusado de deserción (c. 132), el cual tuvo que aclarar a principios de marzo, mediante documentos, sus méritos obtenidos en la pasada guerra. Uno de estos documentos fue el firmado por el que en la guerra había sido su comandante en la compañía patriótica de tiradores sueltos de San Felipe, a la que había pertenecido, según su informe éste se había presentado voluntario en junio de 1808, luego había intervenido en el ataque del río Júcar cuando los enemigos invadieron el reino, posteriormente en las alturas de Burgos, en el ataque de Valtierra (reino de Navarra) en el cual se aprehendieron al enemigo 2.500 cabezas de ganado lanar que fueron llevadas al general D. Pedro de Roca, algo después en el ataque del puente de Caparroso donde fueron desalojados los enemigos, por cuya acción obtuvo un escudo de honor otorgado por el capitán general D. Francisco Xavier de Castaños a los componentes de dicha compañía, y en el ataque a Tudela también en el año 1808; ya en febrero de 1809 había sido hecho prisionero en el arrabal de Zaragoza en el último sitio, y llevado a Francia. Cuando volvió de allí, al terminar la guerra, buscó incorporarse a la referida compañía pero esta había sido ya extinguida, por dicho motivo y al no tener datos militares suyos al respecto había sido llamado a filas y posteriormente declarado desertor.

La aprehensión del fugado Juan García de Jacintón anteriormente citado no se había llevado a cabo todavía en marzo de este año. Elío le decía al gobernador el 10 de este mes (c. 132) que, a pesar del tiempo transcurrido, éste continuaba libre y que, además, había tenido noticias de que otro de sus compañeros de robos, un tal Manuel Tarrertes, natural de Siete Aguas y avecindado en Cofrentes conocido por el Campanero, se había fugado del presidio del arsenal de Cartagena, y que ambos se refugiaban juntos en la Venta de Gayera, caserío inmediato a Cortes de Pallás, así que debía de llevar a cabo cuantas diligencias fueran necesarias para conseguir su aprehensión.


Venta de Benicasim. De la obra: Views in Spain by Edward Hanke Locker. London 1824


A principios de mayo (fecha 3 de ese mes) se publicó en Valencia una de las varias instrucciones sobre persecución de malhechores que firmaría Elío (14), al principio de la misma decía que había visto con dolor que las duras providencias, castigos ejecutivos, multas y conminaciones a las justicias, y a los abrigadores de delincuentes, no habían sido suficientes para extinguir el mal que proporcionan a la sociedad, y que el atrevimiento de los enemigos llegaba al extremo que no sólo en los caminos, sino que ni aún en las poblaciones y casas está segura la existencia del pacífico hacendado, labrador y vecino honrado. Las instrucciones insistían sobre la responsabilidad de las autoridades en cuanto a la recogida de armas prohibidas, en el control de los transeúntes y que no hubiera gente sin la correspondiente licencia o pasaporte para viajar; así los paisanos que hicieran noche fuera de sus poblaciones tenían la obligación de llevar un permiso firmado por la autoridad local de donde procediera, con los datos sobre de dónde era el transeúnte y a dónde se dirigía, lo cual se le exigiría en todas las poblaciones, ventas o posadas en donde pernoctara. Se aumentaban las multas y sanciones a los infractores.

El corregidor de Onteniente, lo era desde abril del año anterior el licenciado D. Juan María Garrido al parecer natural de Cáceres (15), escribía al gobernador (c. 128), con fecha de 29 de mayo, diciéndole que el Capitán General, con fecha de diez días antes, le había comunicado (en respuesta a un requerirniento, suyo anterior de 17 de ese mes) que tenía dispuesto que pasasen a San Felipe 60 soldados de infantería, de los cuáles se formará una partida de auxilio que se trasladaría de allí a Onteniente. El motivo de escribirle era que en el día de la fecha habían aparecido por la población pasquines fijados en paredes en los términos más escandalosos (seguramente por motivos de multas y cobros impuestos por el corregidor), así que esperaba el inmediato envió de la tropa de auxilio para mantener la tranquilidad de la población (16).

Este mismo corregidor de Onteniente informaba al gobernador, con fecha de 4 de octubre (c. 128), que entre las 4 y las 5 horas del día anterior le había llegado la noticia de que se había cometido un robo de poca entidad en el término; poco después los alguaciles del juzgado encontraron a un soldado que acababa de llegar a la villa el cual no llevaba pasaporte porque decía que lo había perdido. Interrogado dijo que había salido de San Felipe formando parte de una partida militar que iba a Alicante, que se llamaba José Barron que era natural de Enguera, que estaba casado con María Gertrudis López, criada de D. Félix Soler, que tenía 21 años y era soldado de la tercera compañía del tercer batallón del Regimiento de Infantería de Lorena, el cual tenía su sede en Tortosa siendo su comandante D. Feliz Peña. El motivo de haberse separado de su partida era ver a su madre Mariana Domínguez y a su prima hermana Agreda Barron las cuales eran vecinas de Ayelo de Malferit, y que el permiso para hacerlo lo había dado el comandante de la partida verbalmente, aunque ignoraba el nombre del mismo.


Bandoleros en la cueva del Gato, óleo del pintor Manuel Barrón y Carrillo (1860). Museo de Bellas Artes de Sevilla


La Real Sala del Crimen de la Audiencia de valencia había acordado, el 17 de octubre, un auto (17) por el cual mandaba a los gobernadores, entre ellos el de San Felipe, la organización de las rondas formadas por vecinos honrados de los pueblos para vigilancia de los términos de los mismos. Los pueblos del Valle de Albaida se dividían así en grupos, cada grupo quedaría de acuerdo para estar en un lugar señalado, y a una hora y día determinado, dos veces al mes para intercambiar información que luego se enviaría al gobernador; de tal manera que, por ejemplo, el grupo formado por Bellús, Guadasequies, Sempere, Benisuera, Montaberner, Luchente y Alfarrasí tendrían por lugar de reunión de sus respectivas rondas el camino Real de la sierra de Benisuera, el grupo formado por Bélgida, Carrícola, Otos, Beniatjar, Palomar, Bufali, Aljorf, Albaida, Benisoda, Agullent, Alfafara y Bocairente lo harían en el llamado Río de la Baronía; y el de Ayelo de Malferit, Ollería y Onteniente quedarían en el Río de Ayelo. Las batidas que llevarían a cabo estas rondas serían sin perjuicio de cuantas otras pudieran ser convenientes, de hecho cada noche se reunirían los vecinos que formaban estas rondas en su pueblo para estar de vigilancia en el mismo; y así, al menor aviso, saldrían para inspeccionar cualquier lugar del término. Debían de desconfiar de cualquier forastero que vieran al cual se le pediría el pasaporte y si no lo tuviera se le arrestaría. Estas rondas fueron sin duda muy útiles a los fines de Elío de mantener vigilado cualquier lugar del territorio, y evitar también la ayuda que pudieran tener los malhechores por parte de algunos vecinos.

En septiembre de este año murió de manera violenta el alcalde mayor de Castellón del Duque Antonio Panadero García (18); el 17 de noviembre el alcalde ordinario de esta villa, Francisco Antonio Ortiz y Reyes, escribía al gobernador (c. 128) que había hecho las averiguaciones pertinentes para tratar de averiguar los autores de dicho asesinato, y lo que solicitaba era el auxilio algunos soldados para que el alguacil llevara los pliegos de dicho sumario a manos de la justicia en San Felipe. No sería, como veremos el único alcalde mayor asesinado en pueblos del valle de Albaida en estos años, quizá debido a que tenían mucho que ver con los cobros de contribuciones.

Otro alcalde, el de Benigánim Francisco Mallol, le escribía a dicho gobernador, el 5 de diciembre (c. 133), que tres casas, incluida la del cura, habían sido asaltadas y robadas por una cuadrilla de malhechores, los cuales se refugiaban en los collados de la sierra, así que pedía que le fuera enviada una partida de tropa de unos 15 a 20 soldados.

Por último el citado alcalde de Castellón del Duque también se dirigía al gobernador el 7 de diciembre (c. 128) solicitando que el regidor decano de la villa, Baltasar Francés, el cual estaba preso en el cuartel de Santa Tecla de San Felipe, fuera trasladado a un lugar más cómodo ya que padecía de un accidente en su salud incurable según la certificación de los físicos; el gobernador Manuel de la Cruz mandó que fuera trasladado al cuartel de casados del cuerpo de inválidos. El motivo de su prisión no se menciona.

Fernando Goberna . Publicado en la revista Almaig de 2009.


NOTAS:

(12) Diarios de Valencia de 10, 16 y 20 de enero. Véase Manel Arcos: Op. cit., p. 69. nota 18.
(13) Elío había distribuido en febrero de este año los efectivos militares de que disponía en las gobernaciones. así este Regimiento de Infantería Primero de América iba a tener su sede en San Felipe. Aunque Gandia contaría con dos compañías de dicho regimiento y Dénia una. Véase Manel Arcos: Op. cit. pp 70-71.
(14) Archivo Municipal de Xátiva: Fondos Sarthou Carreres, caja 294. Sobre las reales órdenes referentes al uso de armas permitidas y prohibiciones al respecto véase Manel Arcos: Op. cot. P. 71.
(15) Véase el Diccionario Biográfico del Trienio Liberal. Dirigido y redactado por Alberto Gil Novales, Madrid, 1991, p. 279.
(16) Manel Arcos recoge en su obra citada, p. 72, que a finales de mayo de este año fue localizado el cadáver de un individuo en Salem, en el camino de Palmera.
(17) Archivo Municipal de Albaida: Caja año 1817.
(18) Manel Arcos: Op. cit., p. 72.

martes, 11 de enero de 2011

Juan Carlos Colomer canta sobre Aielo de Malferit








CANÇONS SOBRE AIELO : escrites i cantades per JUAN CARLOS COLOMER


És Juan Carlos, viu a Agullent, un poble menut, situat al peu de la serra que li dona el seu nom; encara que ell, enorgullit, sempre diu que és d'Aielo de Malferit, perquè és en este poble on va nàixer i viure fins que altres vents el portaren cap on resideix.

Confessa la seua passió de sempre per cantar. Però més passió encara experimenta quan el que canta ho ha escrit ell. Juan Carlos escriu lletres i escriu la musica que ho acompanya. Segons diu, no sap exactament si això és ser cantautor, però si que sap que composar per cantar és el que més li agrada fer perquè és quan realment expressa el que sent.

Per poder arribar a tota la gent, prefereix fer lletres i composar música fàcil d'entendre i amb melodies i ritmes que formen sons coherents. Ell mateix descriu el que escriu com lletra compromesa amb l'Amor, el Desamor i Dedicatòries; també, com no, compromesa amb la nostra Terra, la nostra Llengua i la nostra Història.

Un dels seus principals interessos dins l’àmbit musical és la Música Popular i Tradicional Valenciana; la de sempre i la de nova creació. Li agrada fer-la adaptada als temps actuals, amb l’objectiu de mantenir i donar-li utilitat a una cosa tan nostra.

Juan Carlos ho té clar i així ho expressa dient que mantenir les nostres tradicions, és fer memòria; fer memòria de lo nostre, és recordar la història; i tindre història és la base i el fonament principal per a ser un poble.

Fer una cançó i dedicar-la al poble, a la serra, a la festa, a la família... així com cantar i refer altres que des de sempre s’han cantat a les nostres terres, és cosa que l’ompli, li agrada i el fa sentir bé.




El sentiment que Juan Carlos posa escrivint lletres i música es veu en el resultat. I el resultat són les seues cançons i escoltar-les quan les canta.

Com exemple tenim unes cançons on mostra part de la seua història personal, dedicada a familiars i Aielo.

Gaudiu de les lletres, de la música i de les imatges que acompanyen cada cançó.


Mariló Sanz Mora

Discografia :

– Fins Ara. Cançons – edició desembre de 2007.
– Gravació Cd. Mostra presentació Tirant de Rondalla 2010.

Entorns musicals :

TIRANT DE RONDALLA , Associació Cultural – Agullent
MÚSICA POPULAR VALENCIANA - Rondalla Baladre de Muro
CANT D'ESTIL VALENCIÀ - Escola de Música de Godella
CANT POLIFÒNIC - Coral Llorenç Barber d’Aielo de Malferit
Per a saber més de Juan Carlos contactar: tirantjc@hotmail.com
També al Facebook i Myspace: www.facebook/juancarloscolomer
www.myspace/juancarloscolomer

viernes, 7 de enero de 2011

Perquè tot té un origen. Una devoció perduda

.







Tot comença a la “Villa” d’Aielo de Malferit un dotze de setembre de mil vuit-cents vint-i-cinc, en plena “Década Ominosa” a la península.

S’ha d’imaginar, el poble ple de guirigall i rembombori quan en una visita realitzada per l’arquebisbe Simon Lopez, per donar la confirmació al poble, va alterar els que fers de la població. Totes les persones van anar a rebre’l amb unes ganes impressionants, tots anaren muntats a cavall o a peu al camí de les Forques (1). Un de tants que va sortir a rebre’l a llom del seu cavall va ser Joaquim Gironès i Belda, fill de Joaquim Gironés “el mayor” i Vicenta Belda, sent el segon fill dels catorze que va tenir la família dels Gironès. Fill de llaurador, amb moltes terres i amb gran religiositat, es a qui devem l’escultura que avui trobem a la casa de la plaça Palau que abans i sent de sa família van habitar els seus descendents.

Aquesta imatge que diguem, és la de la Divina Aurora, que conta amb una alçada i grandària ben considerable.

Al començament, hem anomenat i contextualitzat breument, la data del primer quart de segle XIX, doncs bé; aquell esdeveniment va marcar la seva realització.


Com he dit abans, va sortir a rebre a l’arquebisbe com a tants, per la zona del carrer San Roc però, en un de tants trons que es sentiren, a causa de les armes de foc que es disparaven, el seu cavall es va posar nerviós i el seu genet, Joaquim, va perdre el control d’aquest i desbocat va enfilar aquell carrer. Segons conta el codicil, va caure i miraculosament va sobreviure. Com conta el document es va prendre a supliques a “Maria Santisima”(2).

Cite textualment, “ ... cuando tiraba al suelo al otorgante y sucumbía en este estado viéndole el que dicen en gran peligro de parecere le reclamó a Maria Santísima, suplicándola encarecidamente que si le liberaba del peligro de morirse que en aquel acto se hallaba haria construir a sus costas una Imagen en titulo de la Aurora...”




Aquesta la col·locaria en la seva casa per una eterna memòria, i “...dicha soberana señora oyó sus suplicas...”.

Total que, quan va arribar a la casa de Joaquim Alemany, en el carrer Sant Antoni, es va quedar quiet i el nostre Gironès va poder baixar tranquil·lament sense que hagués passat res. Per això, “... visto que con ello habia obrado un milagro la Virgen Santísima, mandó construir a la espensas una ermosa Imagen con el titulo de la Aurora y la coloco en su magnifico Almario de la casa de la Plaza Palacio..” . Allí la família li rendiriria culte i veneració, pel miracle que va obrar al seu mecenes.

Conta també, el document notarial, que amb les seves oracions, costejarien anualment cada diumenge de setembre en una festa de “dobla” (3), per a pagar-la li deixen al fill Leon Gironés i Sancho en testament junt a aquesta “...un campo huerta de como cinco cuartas en este termino partida, esquina del huerto lindante por levante y tramontana con senda del Molino nuevo, por mediodia tierras de José Sancho y por poniente las de Francisco Martinez (...) de sus rentas hayan pagarne anualmente sobre ciento veinte reales vellón (4) (...) los gastos de la fiesta que se compone de tercia (5) misa con revestida si es posible, sermón, visperas, completas, procesión general, cera y vuelo de las campanas...”.

Mes avant, veiem lo que era ser dona en aquestos temps, ja que en dir al codicil , com tenia que passar la imatge en la família, predominaven el homes davant les dones; i el germà major del germà menor, però amb la mateixa responsabilitat, si un dels anteriors moria, i en el seu defecte, de no quedar germans, en el descendent mes pròxim que quedara viu. Si, a la fi, la casa quedava en altres mans, aquestos es deurien fer càrrec d’obrir una porta d’on estava la imatge, com un oratori privat, col·locant-se , “ encima de dicha puerta un retablo de la Imagen de la Aurora de ladrillos finos (...)”.

Allí podrien resar els fidels sense cap obstacle ; i que rarament es podria treure , com es feia amb la imatge en llenç propietat del fill d’un tal Secundo Domenech.

La realitat, és que, la devoció aquesta ha desaparegut al poble com moltes altres més, i s’haurien de recordar i escriure en alguna memòria. La imatge, encara esta pendent de que es puga veure, amb mes deteniment, i realitzar una revisió més profunda.

Així hi tot, encara falta saber el nom de l’autor, que segurament no és el que importa en aquest cas. Almenys, sabem que la polsera, que porta a la seva esquerra, va pertànyer a una besnéta de Joaquim Gironés, quan sent jove va morir.



Destaquem també que a la casa hi havia un “Jesuset de la Boleta”, que moltes persones recorden al carrer en processó, i que trobem a la mateixa casa dels Gironés. I també dos quadres; un de “La huida a Egipto”, i una “Virgen con niño”, d’unes dimensions considerables, i que presenten un greu estat de conservació.

Darrere de la primera pintura esmentada, trobem el nom de “Dª Mª Yrene”, segurament de la família dels Gironés. Ens conta Pilar, la descendent més propera, que aquestos quadres, podrien ser regals de presbiteris, o altres persones religioses que anaven a veure la Verge; altra cosa que ens conta, es que hi havia un Sant Antoni, a l’església que pertanyia també a la família dels Gironès, i que segurament en la guerra va desaparèixer.

Demane, a la gent del poble, que tinga coneixement d’alguna devoció perduda, o qualsevol resta d’obra religiosa ( ja siga una peça trencada sencera), per poder descobrir el seu origen, si no es sap i documentar-lo; o que tinga mes informació sobre aquestes, que hem nomenat.

Donar les gràcies, a Mª Jesús Juan, i Noelia Vidal, a l’arxiu d’Ontinyent, a la família, en el cas de Pilar Sanz i a molta gent que m’ha ajudat en coses petites però importants.

P.D. En un poc més de temps, intentaré realitzar un estudi mes detallat de tot el que es troba a la casa, cosa interessant, i que es deu saber.

Ferran Castelló Domenech.

Notes:
(1) “Horcas”, segons el codicili de 1853 realitzat per Manuel Valls.
(2) “Maria Santisima”, segurament la Verge.
(3) “Dobla”: tipus de misa, que es realitzava a l’imatge.
(4) “Reales de vellón” ; 1 Real de plata = 2,5 Reales de vellón
(5) “Tercia” ; altre tipus de misa que es realitzava.






miércoles, 5 de enero de 2011

lunes, 3 de enero de 2011







CALENDARIS DE LA BOTELLERIA D’AIELO DE MALFERIT
Nova donació al Fons Local de la Biblioteca

Maria Carreres Liñana, filla de l’estimat mestre Leonardo Carreres (Moixent 1881- Aielo de Malferit 1971), ha fet donació al Fons Local de la Biblioteca “Degà Ortiz i Sanz” d’Aielo de Malferit, de dos originals calendaris publicitaris de la fàbrica de licors, que durant molts anys va guardar el seu pare Leonardo i que ella ha conservat.

En Aielo, per Nadal, era tradició desplaçar-se a la botelleria per comprar aiguardent, anís Ayelo, menta, nuez de kola... licors que acompanyarien les pastes típiques de les festes nadalenques. I al mateix moment sempre s’arreplegava el calendari del nou any, un calendari que s’ajustava a la moda de l’època o al gust del propietari. Era el “marketing” en aquell temps que encara s’utilitza. Així que no hi havia casa al poble en la que faltarà el calendari de la botelleria ocupant una paret del menjador, la majoria de les vegades molt a prop de la llar per tenir-lo a la vista.

La donació que ha fet Maruja consta de dos calendaris amb unes mesures de 30 cm. de llarg per 24 cm d'alt, datats entre els anys 1913 i 1922. Són làmines de cartró dur emmarcades amb una espècie de llistó de fusta fina, amb la nota:

J. Juan Mompó sucesor de Aparici, Sanz y Ortiz.
Licores, Jarabes y Horchatas
Ayelo de Malferit (Valencia).

A més a més, Maruja Carreres en conserva més de gran valor: són els primers calendaris de la fàbrica de licors “Aparici, Sanz i Ortiz”, fàbrica fundada l’any 1880. Els calendaris publicitaris tenen un disseny molt minuciós i Maruja els té emmarcats i hui en dia adornen la seua casa de València. Pròximament intentarem aconseguir fotos d’estos calendaris per poder mostrar-los a tothom, i així donar a conèixer la publicitat que feia esta empresa aielonera de finals del segle XIX i començament del XX, publicitat que era repartida per tota Espanya i l’estranger, perquè com se sol dir “Qui no anuncia no ven”!.




La història de la fàbrica de licors és llarga, al menys 130 anys. A grans trets es pot dir que l’any 1913 la fàbrica va ser venuda per un dels fundadors Enrique Ortiz a Juan Juan Mompó, passant a anomenar-se “J. Juan Mompó” fins la seua mort l’any 1922. Els fills optaren per la continuació de la fàbrica amb el nom comercial “Viuda de Joaquim Juan Mompó”. Però podeu conèixer més, llegint l’article de Joaquim Juan Mompo: “Sobre la fundació de la fabrica de xarops i destil·leria d’aiguardents i licors d’Aielo de Malferit”; publicat a la revista Almaig (Ontinyent, 2003) que trobareu a la Biblioteca i que pròximament editarem ací. També hi ha informació sobre el tema, a l’article de Toni Barber “La botelleria de Aielo de Malferit”; publicat al programa de festes de l’any 2005 i tret de nou a la llum en este blog el 18 de setembre de 2010.

Des d’esta pàgina del blog agraïm a Maruja Carreres la donació feta i l’animen a que continue col·laborant com ha fet fins ara. Sempre que la Biblioteca ha necessitat fotografies, conèixer dades bibliogràfiques del seu pare el mestre D. Leonardo, material per a exposicions... en tot moment hem trobat l’estimable col·laboració de Maruja i la porta oberta de sa casa.

I la seua ajuda i col·laboració va mes lluny. Són molts els investigadors que l’han visitada; el filòleg d’Agullent Emili Casanova per conèixer aspectes filològics, seguint el rumb que en el seu dia faria el germà de Leonardo, el capellà Francisco Carreres (1882-1919), que va ser col·laborador del canonge mallorquí Antoni Mª Alcover per a l’edició del Diccionari Català-Valencià-Balear. També l’ha visitada la doctora en Filosofia i Ciències de l’Educació Carmen Agulló buscant informació sobre l’escola a la Vall d’Albaida en els anys que Leonardo va ser mestre a Aielo.

Reiterem la nostra gratitud a Maruja i alhora animen a tota la gent per a que aporte material sobre Aielo al Fons Local. Ja sabeu que podeu adreçar-se a la Biblioteca Municipal bibliotecaaielo@hotmail.com, que està oberta tots els dies de 17 h. fins a 20 h. i també els dijous pel matí.

Mª Jesús Juan i Mariló Sanz

jueves, 30 de diciembre de 2010

Aportación a la Hª de Ayelo de Malferit. Cap.IV








Los habitantes de Ayelo en 1611 eran casi todos moriscos, tras su expulsión el lloch quedó despoblado y el marqués, D. Lucas de Malferit, tuvo que otorgar una Carta Puebla para repoblar de nuevo el lugar. Ilustración: “Trajes de casa de las mujeres moriscas” (Cristoph Weiditz, 1529). Google Imágenes


LA REPOBLACION DE AYELO: SU CARTA PUEBLA


Como hemos dicho, la expulsión de los moriscos dejó despoblado gran parte del campo valenciano y su repoblación fue lenta y a veces, difícil.

Documentalmente está demostrado que los habitantes de Ayelo, al tiempo de la expulsión, eran casi todos moriscos. No se puede asegurar si en aquella ocasión salieron todos del pueblo o si, prevaliéndose de las excepciones contenidas en el decreto de expulsión, quedaran en él algunos pocos, ya que algunos de los apellidos de aquellos moriscos ayelenses desarmados, con motivo de la Pragmática de Felipe II, de 1563, persisten hoy en nuestro pueblo.

Pero, de todos modos, parece que Ayelo prácticamente quedó despoblado y controlado por su dueño, el Senyor de Malferit. Hemos de hacer constar que la Corona no intervino en la repoblación, con lo que la nobleza pudo actuar libremente. Sólo se prohibieron las antiguas azofras y tandas (de las que luego hablaremos), a las que estaban sujetos los moriscos expulsos, disposición difícil de controlar.

Como las tierras quedaron sin cultivar, una Pragmática de noviembre de 1609 obligaba a los señores a sembrarlas en el plazo de diez días o cederlas a otros para que las sembraran. Pero pasaban los días y todo seguía igual. Una crida de 15 de enero de 1611 ordenó otra vez a los señores a poblar sus lugares de señorío "segons voldran y podran".

Antes de esta última crida, don Lucas Malferit ya había gestionado establecer y emprender la repoblación de su señorío, otorgando la correspondiente Carta-Puebla.

Las Cartas-Puebla son documentos indispensables para conocer el régimen señorial establecido a principios del siglo XVII y que se mantendrá hasta la crisis del Antiguo Régimen.

De la Carta-Puebla de Ayelo hemos encontrado dos ejemplares. El más antiguo es el publicado por Moxó en su obra La disolución del régimen señorial en España (1), copia de la que el diputado valenciano don Pedro Aparici y Ortiz expuso ante las Cortes de Cádiz como demostración de las duras condiciones a que estaban sujetos los vasallos de Ayelo de Malferit. Este diputado, en el momento de su actuación, dijo (copiamos sus palabras):

"Para que se forme juicio recto de la verdad creo indispensable extractar las capitulaciones del lugar de Ayelo de Malferit, pueblo de señorío del Reino de Valencia, cuya escritura auténtica y fehaciente he tenido a la vista por copia.

Con motivo de la expulsión de los moriscos, ocurrida en 1609, don Lucas Malferit, dueño que expuso ser del citado pueblo, dixo: Que éste había quedado despoblado, y así, por escritura ante Onorato Mompó, escribano de la Villa de Ollería, manifestando que se había convenido de palabra sobre su población con algunos Christianos viejos, y deseando reducir el convenio a escritura estableció y dio por enfiteusis perpetua a 57 sujetos, que se nombran, igual número de casas y varias tierras de huerta y secano sin aprecio, con los pactos, capítulos y condiciones siguientes: "

Aquí siguen los capítulos, en número de 25, y la aceptación de los mismos por los 57 sujetos, cuyos nombres no se citan.

Según Ciscar Pallarés, esta Carta-Puebla está escrita en castellano y es de finales de 1610 (vid. ob. cit., p. 175).


Una vista de l'Horta Vella, cultivada ya en tiempos de los moriscos. A la llamada de la Carta Puebla acudieron 57 colonos con sus familias a los que el marqués cedió una casa y un lote de tierras de huerta y de secano que debían cultivar "a us y costum de bon llaurador". Foto: Noelia Vidal


Otra Carta-Puebla, copia notarial de la anterior, obra en el Archivo del Reino de Valencia (2). Es del año 1611, está escrita en valenciano, con el prólogo y el final en latín, firmada por Lucas Malferit, Senyor de Ayelo y habitatoris dicti loci, es decir, habitante de Ayelo, ante el notario Honorato Mompó, el día 16 de agosto de 1611. Consta de 22 capítulos, tres menos que la Carta-Puebla anterior, donde se especifican con minuciosidad las obligaciones de los repobladores a cambio de la cesión por el señor del dominio útil, de tierras y casas de su propiedad, que en aquella ocasión se entregaban. Posiblemente esta copia se extendería ante la llegada de otros nuevos pobladores, además de los 57 sujetos citados más arriba.

Esta copia de 1611 está autorizada por Francisco Hirónimo Martí, "notario publico per totum Valencia regum", que por la diligencia final nos entera que el notario Honorato Mompó había muerto.

Hemos cotejado ambas cartas-pueblas, que coinciden en todo, con las excepciones de los capítulos siguientes:

El capítulo 15: que obligaba a los vasallos a la conservación de la iglesia, murallas, portales, etc. (parte de estas obligaciones estaban comprendidas en Diezmos y Primicias).

El capítulo 17: que obligaba a pagar cequiaje y guardanaga, limpiar acequias, etc. (costumbre inmemorial que regía ya entre los moriscos expulsos).

El capítulo 24: que obligaba a entregar al Senyor, y por sólo cierto número de años (además de las obligaciones generales), 5, 3 ó 2 dineros por año, según la categoría del lote recibido. Y como pasados este número de años ya no tenía efectividad, se comprende que se suprimiera también en la Carta Puebla de 1611, al igual que los capítulos 15 y 17.

No hemos encontrado noticia del modo en que se distribuyeron las tierras y casas, ni la medida de los lotes. Lo que sí puede deducirse es que cada familia recibiría una casa con la obligación de cuidarla y residir en ella con su familia, y un lote de tierras de secano y de regadío que debían cultivar "a us y costum de bon llaurador". Esta modalidad de cesión del dominio útil del suelo reservándose el directo y que en lenguaje jurídico se denomina enfiteusis, era la relación entre el dueño de la tierra y el cultivador de la misma, que ya existía en Ayelo antes de la expulsión de los moriscos.

Para dar una idea de la minuciosidad y reiteración con que las dichas cartas-pueblas exigían a los repobladores sus deberes, transcribimos a continuación el texto del primer párrafo o capítulo de la de 1611, y a continuación, un extracto de los siguientes:


Primo: Que los repobladores del lloch de Ayelo dit de Malferit, sontch obligats de donar y pagar al Senyor del predit lloch o a sos sucesors de aquell, del forment, sevada, matafalera, llegums, panis que sembraren en los orts... de quatre parchelles una de la mateixa materia; que acotumen y solen partir lo blat y ferrada a les heres; axí mateix sien tenguts y obligats a partir panis a la plaça del palaçio y netejar les panolles de les espigues y netes aquelles partir al quart ad dit Senyor, y la part que a dit Senyor incumbira, pujar aquella a la casa del dit Senyor o lo graner, e lo mateix orde es guarde en lo collir que sembraran en les ortes del disusdit lloch.


En la carta-puebla se establece que las higueras son francas, es decir, no se estaba obligado a entregar la mitad de la cosecha, como en el resto de los árboles cultivados. Foto: Google Imágenes


Para abreviar vamos a seguir esta Carta-Puebla de 1611, pero resumiéndola y vertiéndola al castellano.

Ytem: Por las hortalizas que sembraron en las huertas (melones, calabazas, cebollas, ajos, nabos, chirivías, etc.) tenían que pagar al Senyor 'diez sueldos por hanegada', con la obligación, para los que sembraran cebollas (además de pagar los diez sueldos), de dar al Senyor un 'bras de sebes. Pero estos últimos sólo podían cultivar dos hanegadas, bajo pena de perder las hortalizas sembradas.

Ytem: Por todos los árboles que cultivaran, estaban obligados a dar la mitad de los frutos al Senyor, salvo las higueras, que eran francas.

Ytem: Las aceitunas había que llevarlas a la almazara del Senyor con sus respectivas cabalgaduras; partir el aceite por mitad. Pero "lo pinyol" era sólo para el Senyor. Las aceitunas que "colliren padobar" las cobraría el Senyor.

Ytem: Las algarrobas se partían por mitad, con la obligación de llevarlas a la 'plaça del Palaçio para partirlas, subiendo las pertenecientes al Senyor a su casa o almacen de la misma.

Ytem: Todo lo que sembraran en el secano: avena, matalafaga, etcétera, había de entregarse 'el quinto' al Senyor.

Ytem: Por cada hanegada de viña que hubieran encontrado plantada al instalarse en el pueblo como repobladores debían pagar ... (3) al año; comenzando la primera paga en la fiesta de Todos los Santos del corriente año 1611, y sean obligados a podarlas y cultivarlas a 'us de bon llaurador'.

Ytem: Estaban obligados a dar al Senyor por cada casa "en lo tems de batre lo forment, una xabega de palla" y llevarla a casa del Senyor, y dicha paja tenía que ser de trigo y no de cebada.

Ytem: Estaban obligados a tener su "cap major" o domicilio en Ayelo y a residir en él; tierra y casa se perdían por la ausencia continuada de doce meses.

Ytem: Los repobladores, a los seis años de haber ocupado casa y tierras como buenos vasallos, podían vender el dominio útil de ambos bajo las siguientes condiciones: 1º, licencia del Senyor; 2º, vender a quien viniera a establecer su "cap major" o domicilio en el lloch; 3º, que no cargara sobre estos bienes ningún censo (4). 4º, pagar "luisme" (impuesto de transmisión a razón de dos sueldos por libra, del precio de lo que se transmitía); 5º, reconocer el derecho señorial de "fadiga" (preferencia del Senyor para comprar el dominio útil). El incumplimiento de alguna de estas obligaciones ce castigaba con el "comiso" o confiscación.

Ytem: Estaban obligados a moler en el molino del Senyor, bajo pena de sesenta sueldos cada vez que lo contrario hagan; y nadie puede vender harina a otro, bajo la misma pena.

En el capítulo 22, el Senyor se reservaba las regalías, a saber: "lo herbage del bovalar del terme segons lo acostumbrat per ell y sos predesesors fins hui: hostal, fleca (taona), carnicería, horno, almazara y tienda. Y que no puxen vendre nenguna mercadería que es trobe en la dita tenda... ni sardines sens llicensia del Senyor o persones que tindra en son lloch sots pena de sesanta sous."

Las regalías tenían gran importancia económica, pues atribuían al Senyor un derecho de monopolio que obligaba a los vasallos a utilizar una serie de servicios, en beneficio del mismo. En el Reino de Valencia se llaman regalías porque, originariamente, en los comienzos de la Reconquista, eran de propiedad real, cedidos más tarde por el rey a sus vasallos. Como reliquia de una regalía tenemos en Ayelo la partida de huertas "del camino del Molino del señor Marqués", que así se las denomina en las escrituras notariales y que todos en el pueblo saben su situación; al final de este camino existe un edificio, y que suponemos que ya no sirve de molino, a donde antaño todo ayelense tenía que ir a moler su trigo "sots pena de se-santa sous".


Molí d'Allà Baix, antigua regalía del Marqués y al que estaban obligados a ir los ayelenses a moler el grano "sots pena de se-santa sous". Foto: Noelia Vidal


Las regalías no eran explotadas directamente por el Senyor, sino arrendadas, y era el arrendatario el que las explotaba y administraba mediante un precio convenido.

El herbage del bovalar, en general, se refería a todos los pastos del señorío que entonces eran abundantes, dado que la roturación de gran parte del término es relativamente moderna. El bovalar estricto se refería, a nuestro parecer, al espacio de pastos acotados que se dedicaba a la cría de ganado para consumirlo en el lloch (la carnicería era, como sabemos, una de las regalías). La expresión lo herbage del bovalar parece que se refiere al bovalar estricto, en cuyo caso el resto del herbage sería para uso del ganado de los vasallos.

Nada nos dicen las dos cartas-pueblas citadas de quién era la propiedad de las aguas del pueblo, tanto las destinadas al consumo de la población como a las de riego.

Ciscar Pallarés, en su obra Tierra y señorío del País Valenciano (vid. p. 209), dice que "cabe suponer que pertenecían al Senyor, quien, a su vez, las cedería en usufructo a sus vasallos".

La Carta-Puebla de 1610 dedica un capítulo, el 17, a las aguas de riego, y en ella se obliga a los vasallos a pagar cequiaje y guardanaga, a limpiar y conservar acequias y demás dispositivos de riego. En la práctica todo sucedería según la costumbre además de lo pactado.

En las reparaciones de acequias y demás, según el citado capítulo 17, la paga del albañil correspondía al Senyor.

Mª Ángeles Belda



NOTAS:

(1) MOXÓ, S.: La disolución del régimen señorial en España, Madrid, 1965. El diputado valenciano señor Aparicio expuso lo que copiamos, en las Cortes de Cádiz el día 31 de marzo de 1813.
(2) Carta-Puebla de Ayelo de 1611: Archivo Reyno de Valencia; Manamens y Empares, año 1631, libro 6, mano 55, fols. 16 a 17.
(3) El papel del documento está roto e ilegible.
(4) El Censo; era el gravamen que el propietario de un inmueble (casa o tierra), llamado censatario, imponía sobre su dicho inmueble al recibir una cantidad en dinero de un prestamista, llamado censualista. Del pago del censo quedaba afecta la finca gravada, no el propietario de la misma, a quien seguía perteneciendo el dominio de la tal finca. No hay que confundir los censos con las prestaciones hipotecarias, entre otras cosas porque no hay obligación de devolver el capital recibido. Vid. CASTÁN TOBEÑAS: Derecho Civil, tomo I, p. 472. De los censos o censales no sólo se aprovechan los conventos, los clérigos, las viudas, etc., y todo aquel que tenía un pequeño ahorro y buscaba la seguridad total, etc. (vid. TORRES MORERA: La repoblación del Reino de Valencia después de la expulsión de los moriscos), sino algunas casas nobles que se veían con dificultades para seguir su tren de vida. Al expulsar a los moriscos, cultivadores de la mayor parte de las tierras afectadas con censos, aquéllas ya no producían para poder pagar los censales o intereses, ocasionando cierta ruina general. No tratemos aquí de los censos y de sus problemas. Ello sería objeto de una monografía.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Aielo de Malferit nevat



Des del blog d'Història d'Aielo de Malferit vos desitgem unes bones Festes i un venturós any 2011



Si fas clic ACÍ pots veure-ho en Youtube i en pantalla completa


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LA NEU

Estampes del passat i del present recent.
Blancor neta, blancor gelada.
Fred net, fred sec.
És la neu.
Esperada cada any i benvinguda sempre.

Carrers, cases i camps, tots es renoven,
nosaltres també.
De la neu sorgeix alegria innocent i sana.
Són rialles de felicitat en veure les volves caure.
Rialles que ens fan retrobar els xiquets que portem dins.
Que ens fan oblidar per moments les coses roïns.

És la neu qui fa el miracle.
És la neu.
La desitjada, la volguda, la mimada.
És la neu la que en entrar l’hivern,
impacients,
esperem la seua arribada.

Mariló Sanz

jueves, 23 de diciembre de 2010

EL REBOST DE MARUJA: TORRÓ DE GAT







“Qui no guarda quan té, no menja quan vol” aconsella una dita popular.

Nosaltres que tenim guardades des de l’estiu armeles a la cambra, anem a traure-les per tal de preparar les pastes de Nadal.

Amb les armeles anem a cuinar un dels dolços més típics en estes dates: el torró de gat, torró senzill de fer i barat, si es té l’ingredient principal. Així que en este cas no es compleix altra dita popular que diu “amb diners torrons”, donat que no són necessaris molts diners per poder fer i assaborir este dolç amb sucre caramel·litzat mesclat amb armeles senceres posades sobre una neula.

I a més a més de ser barat, no es perd res. El caramel que sobra s’enrotlla fent un cilindre, que és especial per als xiquets de la casa, els quals ben contens desapareixen de la cuina amb el seu “puro moro” en la boca.
INGREDIENTS

2 gots d’armetla
1 got de sucre
Neules



MANERA DE FER-LO

Primer cal fer els preparatius per tenir-ho tot a punt al moment de necessitar-ho: buscar el cassó, mesurar el sucre, agafar la cullera per remenar i també hem de preparar les neules, col·locant-les damunt del banc de marbre untat amb un poc d'oli.

I una vegada tot a punt, comencem. Posem en un cassó el got de sucre a foc lent. A poc a poc el remenem amb una cullera de fusta fins que comence a desfer-se. Quan ja està totalment desfet sense grums, s’aboquen les armeles i es mescla tot bé.




Després s’aboca la mescla damunt la neula estenent-la de manera uniforme i es cobreix amb altra neula. Per tal d’aplanar la mescla es posa pes damunt. Es deixa assecar i en refredar ja estan apunt per a menjar.
Diuen que esta recepta es molt antiga, fins i tot sembla ser herència de temps dels moros. El torró de gat és un dolç nostre, tradicional i popular, que pot rivalitzar en la bandeja de Nadal amb qualsevol dels actuals i li pot guanyar.

Vos desitgem uns Nadals ben dolços!...

Mª Jesús Juan i Mariló Sanz

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Crònica Negra a Aielo de Malferit: una tràgica mort ara fa cent anys





Fotografia escolar de 1905. En ella està el mestre Leonardo Carreres (el més jove), i alguns xiquets com Vicente Ferri “El ferrer”, Pepe Ortiz Pinter, Santiago Barber i el ti “Roig de Juana”. Per ser contemporani segurament també està Miguel Beneito i tal volta amics que per desgracia presenciarien el greu accident mortal. Foto. Arxiu Fotogràfic Biblioteca Degà Ortiz


CRÒNICA NEGRA:
UNA TRÀGICA MORT ARA FA CENT ANYS

En este any 2010 que estem acabant, es compleixen els cent anys que una família del poble plorava de desesperació, de pesar, tal volta d’incomprensió per un malaurat fet: un fill va morir.

És evident que no va ser la única defunció al poble, de fet en comptabilitzem a l’any 1910 un total de 54 registrades: 18 eren dones, 16 hòmens i 20 xiquets menors de 14 anys: 9 d’ells xiquetes i 11 xiquets.

En este últim grup està el protagonista d’esta crònica. Si, diem bé. És protagonista i eix principal d’este escrit després de tant de temps. Mai és tard per adquirir protagonisme i ara, en fer cent anys que va morir, considerem que és el moment.

Parem l’atenció en este fet rescatat dels arxius on quedà registrat, per envoltar-se de circumstàncies estranyes que molt al nostre pesar no arribem a saber amb detall.

No hem descobert cap menció en premsa escrita de l’època o en les actes dels plens de l’Ajuntament d’Aielo que pogueren explicar més sobre el cas. Coneixem el que descobrim llegint la partida de defunció.



El xiquet Miguel Beneito Rubio va morir el primer dia de gener de l’any 1910 a les tres de la vesprada, quan tenia encara 12 anys i ja treballava de jornaler. Vivia al nº 4 del c/Major, a l’anomenat Raval que aleshores era la zona habitada per la majoria dels jornalers. Era fill de Rafael Beneito Bataller i Dolores Rubio Bellot.




Acta de defunció de Miguel Beneito Rubio


I se’ns posen els pèls de punta quan s’adonem com va perdre la vida.

El xiquet va morir d’una ferida al pit ocasionada per un arma de foc, en una part del poble que aleshores estava allunyada i despoblada: la partida de les Eres, als afores.

Un cúmul d’interrogants ens venen al cap immediatament i unes quantes imaginatives respostes que podrien donar resposta. Però deixem la imaginació a banda i mostrem solament el que sabem sobre el que ens resulta un misteri. Han passat cent anys i només algú familiar recorda vagament el que li contaren. Poc sabem doncs.

Tanmateix tenim unes dades rellevants que ens ajuden a desvetllar dubtes.

Sabem que va ser un accident amb escopeta segons conten els descendents, i pel que llegim a l’acta, que la tragèdia va passar durant les festes de Nadal, que és just l’època quan al poble hi havia costum de practicar un esport singular: el tir al pitxó.



Acta de naixement de Miguel Beneito


Coneixem de la pràctica d’este entreteniment per una ressenya feta en l’apartat dedicat a esports per Mª Angeles Belda al seu llibre “Aportación a la historia de Ayelo de Malferit”

“...El deporte más singular practicado en aquellos años era el del tiró del pichón a brazos; las tiradas, que se celebraban sólo los días de Navidad, tenían lugar en las eras, que eran, ni más ni menos, lo que hoy llamamos cop, y que constituían una gran planicie que si en la época de siega se acumulaban allí rastrojos, paja y polvo, en Navidades aparecían limpias y horizontales constituyendo un espléndido lugar de paseo. Así, mientras los deportistas (en número escaso) se lucían derribando palomos, las señoritas del pueblo, muy emperejiladas y con sus altos tacones, deambulaban en grupos arriba y abajo hasta el final de la tirada. (Extracte de la pag. 96-97)

I amb tot podem imaginar l’accident: el xiquet es creuaria per davant d’una escopeta, un tir perdut el mataria. Malaurat aquell dia, molta gent presenciaria el trist fet i el succeït trencaria la rutina i ennuvolaria l’alegria arrossegada dels Nadals passats.



Esta fotografia representa un grup d’amics d’ aquella època que solien ajuntar-se en festes i jocs. Colles d’amics, entre rialles i bromes, i famílies completes anaven a vore el tir al pitxó. A l’Era s’hi concentrava la gent, alguns per gaudir de l’esport, altres simplement per passejar-se i presumir de vestimentes tal volta estrenades en les festes nadalenques. Foto. Arxiu Fotogràfic Biblioteca Degà Ortiz


La família esclataria en crits i plors i la gent del poble present quedarien emmudits veient com fatídicament es trencava una vida.

Era només un xiquet, un quasi adolescent que no va arribar a assaborir la majoria de les meravelles que la vida pot comportar i pel contrari segurament ja hauria viscut moltes de les penúries que comportava el viure en aquells temps. Perquè aleshores tenir dotze anys suposava ja un grau important de responsabilitat.

Fatídic dia per al xiquet i mal començament d’any per a la família.

I ressaltem en esta secció de crònica negra, com casualment esta mort, el primer dia de l’any, va ser auguri dels terribles mesos que s’esperaven no només a Aielo, sinó a la resta d’Espanya. Al llarg de “l’any 10”, es succeïren un cúmul de desgràcies socials, polítiques i econòmiques que repercutiren en un grapat d’infortunis i de malaventures que afectaren a molta gent.

Dediquem estes paraules escrites per recordar no només a Miguel, el primer que va sofrir desgràcia, sinó per rendir homenatge a la resta de les famílies que vivien a Aielo durant eixa època i que per unes causes o per altres ho passaren mal en aquell fatídic “any deu”, considerat com un dels pitjors en aquells temps.

Mariló Sanz i Mª Jesús Juan