Del jardí bell de València
és Ayelo ermosa flor
que escampa, arreu, les fragàncies
que despedeix lo seu cor
Miguel Ferrándiz . "Himne a Ayelo"

.

viernes, 21 de julio de 2017

LA FAMILIA COMENGE PICÓ Y SU VÍNCULO CON AYELO DURANTE EL SIGLO XIX (II part)



VI.  LA  HERENCIA DE JOSEFA COMENGE PICÓ

Como he dicho lgnacia murió cuatro años antes que la abuela Pepa,  el 12 de enero de 1870.  El  año anterior había dictado sus últimas voluntades en Valencia ante el escribano Miguel Tasso y Chiva (escritura de fecha 9 de febrero de 1869. Archivo del Reino de Valencia); entre estas voluntades estaba donar cierta cantidad al Hospital de la Beneficencia de Ayelo, nombrar albaceas a sus hermanos Don José y Don Fermin, y legar a sus fijas Sixta y Josefa (su hijo Francisco havia muerto años antes, en 1854 cuando era un joven de veinte años); también menciona  a su  nieto Julian Juan Ribes y a su nieta Concepción Juan Ribes (hijos de su hija Virginia Ribes Comenge).

Pocas semanas después del fallecimiento de lgnacia, el 3 de marzo, se llevó a cabo el inventario de sus bienes (Archivo Municipal de Ontinyent, protocolos del notario de Ayelo Enrique Calabuig). Ese día comparecieron ante este notario sus hijas Virginia Ribes Comenge de 47 años casada cor Miguel Requena Calabuig, labrador de 49 años (era hermano de D. José, médico, y de Lorenzo, el cual a su vez estaba casado con su hermanastra Sixta como ahora diré; esta familia, la de los Requena Calabuig era de las que más tierras poseía en Ayelo por entonces); Adelaida Ribes Comenge de cuarenta años y viuda, y Josefa Ortiz Comenge de 32 años que estaba soltera; en cambio, no estuvo presente Sixta que por entonces tenía treinta y ocho años y estaba casada con el citado Lorenzo Requena Calabuig.

Según el inventario que ese día se hizo de los bienes de Ignacia, esta habia muerto  en  la  casa  de su propiedad en la calle de San Lorenzo número sesenta y siete, la cual era aquella  parte  de  la  casa  que comenzó a construir el deán, que lgnacia poseía por la herencia de su segundo  marido  Francisco Ortiz Arqués (a propósito de esto se cita una escritura de un notario de Agullent llamado D, Joaquín Peñalba de fecha  17 de mayo de 1830); según la descripción de esta casa constaba de planta baja, primer piso, desván o cambia, deslunado y  cuadra;  sus  lindes  eran por la izquierda con la de los herederos  de  Bautista  Gironés y  Belda,  por  la  derecha  con  la  de Rafael  Penalba,  que  era  la  otra  parte de la casa del deán que,  como se recordará, D. Joaquín Mercader le había vendido a este labrador en el año 1842, y por la espalda con el canino del Calvario. Otras posesiones de lgnacia eran las tierras de Pursons, incluida la casa de campo que también perteneció al deán, las cuales lindaban con otras tierras pertenecientes a la herencia de su padre  D. Ignacio.

Más adelante comentaré la descendencia de sus hijas Sixta y Josefa, las cuales heredaron, respectivamente, las dos casas del deán, es decir, las referidas casa de Pursons y la de la calle San Lorenzo. Ahora, no obstante, voy a transcribir unas notas que escribió el hermano de lgnacia, y médico de Alberique, D. Rafael Comenge Picó, en las cuales hace referencia a acontecimientos  de la familia.

VII. NOTAS MANUSCRITAS DE D. RAFAEL COMENGE.
 
Una de las páginas del manuscrito de Rafael Comenge Picó. La copia es propiedad de Encarna Torrijos Castelló.
D. Rafael Comenge Picó escribió, allí en Alberique, unas notas para poder recordar algunos  sucesos de su familia, sobretodo referidos al nacimiento de sus hijos, lo cual, como ahora apreciaremos, fué en ocasiones doloroso, ya que también tuvo que anotar la muerte de varios  de ellos. Una copia de este manuscrito està en posesión de Encarna Torrijos Castelló, descendiente de Josefa Ortiz Comenge que era, tal y como he ido explicando, hija de lgnacia y, por lo tanto, sobrina de D. Rafael; la transcripción es como sigue:

ALBERIOUE. CRÓNICA DE RAFAEL COMENGE.

Año 1850. Contrajo matrimonio con Ciriaca Dalmau el día 15 de junio a la una de la madrugada.
Año 1851. Día 2 de septiembre, nació mi hijo Federico a las dos de la madrugada. Padrino D. José Ortiza y Lloret, fué bautizado  por el Ecónomo, el padre Manuel Costa.
Año 1852. Día 17 de agosto, a  la media  hora de  la madrugada  murió mi querido  hijo Federico  en Ayelo de  Malferit y fué enterrado en un nicho particular  situado  en el  panteón  de su abuelo  D. Ignacio  Comenge.
Año  1853. Día 3 de junio, nació mi hijo Federico Francisco a las once de la noche. Madrina su abuela D. Pepa Picó y Arqués. Le bautizó el vicario D. Vicente Larios, natural de Llombay.
Año 1855. Día 16 de julio, nació mi hijo Rafael Carmelo a las diez menos cuarto de la noche. Madrina Francisca María Dalmau y Cervelló. Lo bautizó el ex-vicario Padre Vicente Larios, natural de  Llombay.
Año 1857. Día 19 de noviembre, a la una y media de la madrugada nació mi hija Paulina Isabel. Madrina Francisca María Dalmau y Cervelló. La bautizó el vicario coadjuntor D. Vicente Larios, natural de Llombay.
Año 1858. Día 9 de agosto, murió mi hija, muy amada, Paulina Isabel a las seis de la tarde en Alberique y fué enterrada en el panteón de mi amigo D. Mariano Sanchis y Espada.
Año 1860. Día 5 de noviembre, a las dos de la madrugada nació mi hijo Arcadio. Padrino D. José Cabello farmacéutico. Lo bautizó D. José García de Alcover.
Año 1860. Día 12 de noviembre, murió mi muy amado hijo Arcadio a las ocho  de  la  mañana.  Fué enterrado  en  el  panteón de  mi amigo  D.M. Sanchis  y Espada.
Año 1867. Día 5 de febrero, a las cinco y cuarto de la tarde nació mi hija Paulina,  María, Joaquina, Águeda, Inés, Prosalia, Sofia. Fue madrina mi sobrina Joaquina Mercader y Comenge y por su indisposición, en su nombre la bautizó mi hermana lgnacia y el sacerdote D. Antonio Barzina de  Alcira.
Año 1867. Día 5 de agosto a las doce de la mañana murió mi muy amado hijo Federico Francisco de diez y seis años de edad, fué enterrado en Alberique con solemnidad y grande  acompañamiento y fué colocado al lado de sus hermanos Paulina y Arcadio en el panteón de mi amigo D. Mariano Sanchis Espada.
 
Dibujo mío en el cual quiero significar el hecho de que, en el cementerio antiguo de Aielo, estuvo el Panteón de D. Ignació Comenge Boronat.
De lo escrito en estas notas por D. Rafael Comenge se desprende que tuvo seis hijos de  los cuales murieron al poco tiempo de nacer tres de ellos, Federico, Paulina Isabel y Arcadio, y a los diez y seis años también murió su hijo Federico Francisco; vivieron su hijo Rafael, el célebre diputado y literato hijo ilustre de Alberique, y su hija Paulina María. También destacaré, de estas notas, el hecho de haber sido enterrado su primer hijo Federico, muerto cuando no había cumplido el año de edad, en Ayelo en el panteón de su abuelo D. Ignacio; que la abuela Pepa fue madrina de su hijo Federico Francisco, el cual moriría a los diez años siendo enterrado en el cementerio de Alberique, en el panteón de su amigo D. Mariano Sanchis Espada, con gran solemnidad y acompañamiento de  gente;  y que su hermana Ignacia asistió al bautismo de su hija Paulina María, en febrero de 1867 por indisposición de la que era su madrina D. Joaquina Mercader Comenge ya citada en este escrito. Su hijo Rafael Carmelo nació, pues, el 16 de julio de 1855, sobre el cual voy a mencionar algunos datos de su biografia.

VIII. EL LITERATO Y POLÍTICO RAFAEL COMENGE DALMAU.
 
Rafael Comenge Dalmau (Alberic 1855-Alberic 1934)
En la Enciclopedia Universal Ilustrada Europea-- Americana, más conocida por la Enciclopedia de Espasa Calpe, pueden ustedes encontrar una breve biografia de D. Rafael Comenge Dalmau; también en la obra de Ramón Arnau García Compendio Histórico de Alberic y sus hijos, publicada por el Ayuntamiento de Alberic (la última edición es de 1997).

Nació D. Rafael en Alberic, en la fecha dicha, en  la  casa  familiar  sita  en  la  calle  Mayor  número  55  de esta población. La enseñanza media la cursó en el Colegio de las Escuelas Pias de Valencia, destacando, ya por entonces, por ser muy  buen estudiante; de hecho, no habia cumplido los catorce años, cuando el 2 de junio de 1869 solicitó la matrícula, como alumno libre, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia, y al año siguiente también lo hizo en la Facultad de Derecho. En el curso académico de 1874-1875 se trasladó  a Madrid en donde, no olvidemos, residía su tío Juan Bautista Cornenge Picó, para  preparar el doctorado; a esto hay que añadir su formación humanística pues conocía las lenguas clásicas latín, griego y algo de  hebreo.
 
Caricatura que representa a Juan Bautista Comenfe Picó, El dibujante de la misma fué Cilla y se publicó en la revista Doctor Sangredo en el año 1884. En las manos lleva un ejemplar de la publicación El Crisol de la cual fue su director.
Allí en Madrid residiría durante la mayor parte de su vida (tuvo su domicilio en la calle Huertas núnero 40 y posteriormente en la de Fuencarral número 80). Por entonces començo a col·laborar en algunas publicaciones periódicas y también, en colaboración con otro autor, escribió algunas obras breves de teatro. Los primeros libros que publicó fueron editados en Madrid en 1882, uno de estos fue el titulado “Cuentos Maravillosos”, en edición ilustrad de la editorial “Gaspar Editores”, y otro “ Media hora en el cielo ”,  impreso en la imprenta de Fortanet, en el cual narra sus impresiones al sobrevolar Madrid en globo acompañando al capitán Mayet, acontecimiento muy comentado en la prensa de entonces. También fué un notable conferenciante sobre temas políticos, sociales o religiosos y así, por ejemplo, las que pronunció en el Ateneo de Madrid. Asimismo escribió obras relacionadas con el derecho y eI parlamentarismo, tales como la que publicó sobre la legislación del juego en España (publicada en 1888), o su famosa Antologia de las Cortes impresa en 1909. Destacables fueron también sus novelas costumbristas ambientadas en su tierra de Valencia, y así escribió una trilogía sobre un famoso bandolero, aunque sólo se publicarían dos de estas novelas, las tituladas “El roder Micalet Marcs” o “El honrado sin honra ” (Madrid, 1930) y “El bandido de Fontfreda ” (Madrid, 1932).

Sus cargos políticos fueron muchos e importantes, pues fué diputado en las Cortes en las  legislaturas de 1887-1888 y de 1888-1889, y en las elecciones del 10 de abril de 1916 fue el  candidato oficial  del partido político liberal por el distrito de Alberic. Durante la llamada regencia de María Cristina fue nombrado fiscal e interventor general de Manila (el 27 de febrero de 1892) y  allí, en la colonia, permaneció, con una breve ausencia, hasta el 29 de enero de 1897; de allí regresó bastante enfermo poco antes de que Espana perdiera aquella colonia. Después de su estancia allí y hasta su jubilación fué nombrado Oficial Mayor del Ministerio de la Gobernación y en años sucesivos Gobernador Civil de Granada, Valencia, Islas Canarias y Málaga.

Se casó con María Gerpe Calvo, de origen Gallego, y tuvieron a Rafael, que murió joven,  a  Fernando, Miguel, María, José Luis, Julio, Alberto y Juan Comenge Gerpe. Los últimos años de su vida residió con familia en Alberic, en la actual calle del poeta Badenes Dalmau, el cual fue también primo hermano suyo. Rafael Comenge falleció en Alberic el 30 de diciembre de 1934. También primo hermano suyo fué el ilustre médico e historiador D. Luis Cornenge Ferrer del cual ahora voy  a escribir una breve semblanza.

IX.EL MEDICO E HISTORIADOR LUIS COMENGE FERRER.
 
Luis Comenge Ferrer Madrid (1854-Barcelona 1916). Fotografia de la Enciclopédia Espasa.
También en la citada Enciclopedia de Espasa Calpe pueden consultar algunos datos biográficos de D.Luis Comenge Ferrer, así que aquí sólo diré algunos de los más significativos.

Nació en Madrid el 17 de febrero de 1854, es decir, unos meses antes de que lo hiciera su primo Rafael. Su padre ya he dicho que  era  D. Juan  Bautista Comenge  Picó, el menor  de  los hermanos  Comenge  Picó. En el pueblo de Villahermosa transcurrió parte de su infancia, ya que, al parecer, allí residieron sus padres durante unos años, quizá por el motivo de ejercer allí, Juan Bautista, su profesión. Luego concluyó la enseñanza media en Valencia y allí estudió también en la universidad obteniendo Ia licenciatura de Medicina en el año 1876; luego ya en Madrid, consiguió el doctorado en 1878,  hasta  la  siguiente  década de los ochenta residió en esta ciudad y allí, en Madrid, se casó en 1887 (parroquia de San José). Luego se trasladaría a Barcelona ciudad en la que publicó la mayor  parte de su obra.  Sus escritos  más imprtan es  fueron sobre la historia de la medicina, de la farmacia y temas de la sanidad pública; también colaboró en numerosas publicaciones periódicas. Tan sólo citaré algunos de estos escritos tales como los de literatura médica titulados “Los médicos de antaño” y “Curiosidades médicas” ambas obras publicadas en Madrid en 1886; “Médicos de hogaño. Memorias de Toñuelo Cañamares”, publicada en Barcelona en 1889, o algunos de sus importantes trabajos de investigación en archivos, como el titulado “ La medicina en el reinado de Alfonso V” (Barcelona, 1903), su discurso titulado “ Cervantes y la Medicina” pronunciado en 1905 en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona, o su celebrada obra “La medicina en el siglo XIX”.  “Apuntes para la historia de la cultura médica en España” publicado en Barcelona, 1914 (hace muchos años compré yo en valencia esta obra sin saber, por entonces, que su autor había tenido esta relación familiar con Ayelo).

Entre los cargos publicos y distinciones de las que fué objeto, cabe citar el de Subdelegado de Medicina de Barcelona, presidente de la Academia de higiene de Cataluña, socio de las Reales Academias  de   Medicina de Madrid y de Barcelona, de Buenas Letras de Sevilla, y socio de honor de la Sociedad de Antropologia Española.
Murió en Barcelona en 1916 a causa de la neumonía gripal  barcelonesa.

X. APÉNDICE: LAS HERMANAS SIXTA Y JOSEFA ORTIZ COMENGE Y SU  DESCENDENCIA  EN  AYELO.
 
Josefa Ortiz Comenge (hija de Ignacia Comenge Picó y de Francisco Ortiz Sanz). Fotografia propiedad de Encarna Torrijos Castelló.
Sixta y Josefa fueron, como ya he dicho anteriormente, las dos hijas de Ignacia Comenge Picó (de su segundo matrimonio con Francisco Ortiz Arqués, el sobrino del deán). La mayor Sixta se casó con Lorenzo Requena, tal y como ya he dicho; una hija de este matrimonio fue Ignacia Requena Ortiz, la cual fué bautizada el 20 de junio de 1867 por el coadjutor de la parroquia Salvador Juan, siendo testigos Vicente Belda que era el sacristán  y un joven estudiante llamado Enrique Ortiz que fue mi bisabuelo (Archivo Parroquial).

lgnacia Requena Ortiz se casaría, a su vez, con José Ramón Juan Cerdá, ocho años mayor que ella, que sería conocido en el pueblo por ”el Organista”, pues durante muchos años fué quien intepretó música en el órgano de la parroquia. Esta es, pues, la familia de los Juan Requena, la cual tenía su casa en la calle del Medio número 10. La casa antigua de Pursons fue heredada  por  Igracia Requena  y,  por  lo tanto,  paso a sus  hijos. Allí,  en  esta casa, se  encontraba  parte de  un  mueble  del siglo XVIII que, según transmisión oral de la família, perteneció al deán (sobre este mueble ya me ocué en el programa de las fiestas patronales del año 1989). La làpida seculcral de Sixta se puede contemplar en el actual cementerio pues murió en 1915, aunque con un error en la inscripción, pues su fecha de  nacimiento no fué en 1830 sinó en 1832.

Sixta Ortiz Comenge 1832-1915. Sobrina del deàn Jose Ortiz y Sanz.
 Por su parte su hermana Josefa Ortiz Comenge, cinco años menor que ella, se casó con Ignacio Castelló Comenge con el cual tenía parentesco familiar, pues era hijo de Vicente Castelló Micó (labrador) y de Leonor Comenge Picó (al parecer se casaron en segundas nupcias) que, como ya sabemos, era hermana de Ignacia, la madre de Josefa; es decir eran primos hermanos, de ahí que tuvieran que pedir  dispensa eclesiástica, tal y como recuerda Encarna Torrijos Castelló que le contaba su madre Josefa Castelló Ferriol, descendiente de este matrimonio, pues fueron sus  abuelos.
 
Josefa Castelló Ortiz 1878- (hija de Josefa Ortiz Comenge y de Ignacio Castelló Comenge). Fotografia propiedad de Encarna Torrijos Castelló.
Fruto de este matrimonio fueron Joaquín Castelló Ortiz, nacido en Ayelo en 1873, Leonor  Castelló  Ortiz nacida también en Ayelo en 1875, la cual murió a los quince años, y Josefa Castelló Ortiz nacida asimismo en Ayelo en 1878. Encarna Torrijos Castelló, a la cual agradezco el que me haya ayudado en este escrito, es descendiente de Joaquín, el cual fué su abuelo. Es interesante mencionar que éste, su abuelo, estuvo en la guerra de Cuba, en  los años 1897 a 1898 y  que siguió, en cierta  manera, la tradición  familiar, pues fue auxiliar de farmacia y además, periodista,  ya  que  llegó a ser director de la publicación periódica El Práctico. Joaquín se casó en 1905 con Encarnación Ferriol Marco que era de Borbotó y una hija de este o fué, como he dicho,  Josefa Castelló  Ferriol  la cual  se casó  con  Miguel Torrijos Payá, el cual, como se recordará, colaboró en el programa de las fiestas  patronales durante años;  hijos suyos son ademas la citada Encarna, Miguel, María José, María del  Carmen y  María de los Ángeles.

La casa de la calle de San Lorenzo, la que empezó a construir el deán (tan sólo media parte de esta casa tal y como he explicado) fué heredada por Josefa Ortiz Comenge y,  por lo tanto, por los herederos suyo. A propósito de esta casa Encarna recuerda haber visto, cuando era pequeña, en un mueble que allí un montón de papeles antiguos en los cuales, en algunos, se podia leler la frase YO EL REY, lo cual le llamó la atención por estar escrito en letras grandes, esto me hace pensar que se trataban de escrituras y quizá,  algún escrito de la época del deán (no obstante, el archivo y biblioteca del deán fue  heredado por su sobrina la citada Josefa Ortiz Arqués); sobre qué pasó después con estos papeles Encarna no lo sabe.

Ignació Castelló Comenge -1916. Hijo de Leonor Comenge Picó
Su abuelo Joaquin Castelló falleció en Ayelo en 1916 y su lápida sepulcral también se puede contemplar en el cementerio actual.

Fernando Goberna Ortiz.
(II part)






miércoles, 19 de julio de 2017

LA FAMILIA COMENGE PICÓ Y SU VÍNCULO CON AYELO DURANTE EL SIGLO XIX (I part)



Josefa Ortiz Comenge (hija de Ignacia Comenge Picó y de Francisco Ortiz y Sanz)

Ayelo, así escrito con la “y” (el cambio a la i es contrario a nuestra historia e incluso a nuestro patrimonio), ha tenido a lo largo de su historia algunos linajes que han destacado del conjunto de su población, bien por algún hecho notable o bien porque algunos de los pertenecientes a los mismos han merecido que de ellos se tenga perpetua memoria. Una de estas familias es la de los Comenge Picó, de la cual me voy a ocupa en este escrito.

La historia de esta familia en Ayelo comienza  a principios  del  siglo XIX  con  la llegada a nuestro  pueblo del matrimonio formado por el maestro boticario Ignacio Comenge Boronat y Josefa María Picó Arqués. Tenian ya tres fijas, y en Ayelo tuvieron cuatro hijos y dos hijas más; entre todos ellos y ellas, tal y cono iré comentando, destacaré a lgnacia que se casó con un sobrino del deán Ortiz (por cierto, es una oportunidad única poder contemplar el retrato que le hizo el pintor Vicente  López, el cual está, en el que fué  convento de Santo Domingo, en Xátiva, en la exposición Lux Mundi; dicho cuadro ha sido traído de U.S.A. para esta exposición, pues forma parte de la colección de obras de arte de un museo de Florida); a Sinforosa que se casó con un hermano del marqués de Malferit, a Juan Bautista que siguió los pasos de su padre en los estudios de farmacia, pero que además fue profesor en Madrid, periodista y padre del célebre Luis Comenge Ferrer que fué médico, historiador y asimismo periodista; y por último Rafael, también médico y padre del literato y político, Rafael Cornenge Dalmau, hijo ilustre del pueblo de Alberique en donde tiene dedicada calle y monumento.

De todos ellos,  del  resto  de  los  hermanos  Comenge  Picó,  y  de  sus  descendientes  hasta  la  actualidad diré lo que he podido conocer por los documentos y también por lo que me han dicho algunos de estos descendientes, especialmente Encarna Torrijos Castelló.

Comencemos, pues, por el maestro boticario Ignacio Comenge Picó y los motivos que le llevaron a residir en Ayelo con su familia a principios del siglo  XIX.

I. EL MAESTRO BOTICARIO D. IGNACIO COMENGE BORONAT (Gorga, 1771 - Ayelo de Malferit,   1836).

Gorga es un pequeño pueblo de la provincia de Alicante, hoy en día en el partido judicial de Cocentaina, que está situado a la derecha del río Ceta, el cual es afluente del de Penáguila, población de la cual no se encuentra muy Iejos. Famosos fueron en otro tiempo los gallos conocidos por los de la casta de Gorga, ya que eran muy grandes. La iglesia parroquial de Gorga, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, fué construida por los mismos años que la de Ayelo, y en esta fué bautizado, el 9 de agosto de 1771, un niño, cuyos padres eran Vicente Comenge Cantó y Josefa Boronat Esteve (todos estos datos los conozco por un expediente relacionado con su hijo, el citado médico Rafael que luego comentaré), los cuales eran  vecinos de esta población de Gorga, como también lo habían sido sus abuelos paternos y maternos. En este pueblo tenian una casa-palacio los marqueses de Ariza, y su caserío no pasaba del centenar de casas, incluyendo algunas masías. Aparte de Penáguila, estaban cerca de Gorga las poblaciones de Alcolecha y Benilloba, lo cual es importante  mencionar  por  lo  que  a  continuación diré.

El joven Ignacio pudo estudiar y consiguió el título de maestro boticario que le permitía, en esta época, tener su botica para vender remedios para las  enfermedades.
Hacia 1796 se casó con una joven de Alcolecha llamada Josefa Maria Picó y Arqués, de la cual tengo que ocuparme a continuación.
 
II. JOSEFA MARÍA PICÓ ARQUÉS (ALCOLECHA, 1779 - AYELO DE MALFERIT, 1870).

Alcolecha se encuentra en una ladera de la Sierra de Aitana. Allí tenia el márques de Malferit un torreón o casa señorial, pues también era señor territorial de esta pequeña población, como ocorria con Ayelo. Su caserío no era mayor de la cincuentena de cases y cerca de la población se encontraba Beniafé que era un grupo de casas cuyos habitantes eran atendidos por el párroco de Alcolecha. La iglesia parroquial era la de San Vicente Ferrer y en la misma había estado de ecónomo un presbítero de Ayelo, que no era otro que José Ortiz y Sanz (1739-1822), el que, pasado el tiempo, sería deán de la Colegiata de Játiva e ilustre historiador, literato y erudito. Lo fué desde el 29 de agosto de 1769 hasta el 5 de noviembre de 1770, es decir algo más de un año; durante este tiempo tuvo lugar el matrimonio de su hermano Joaquín Ortiz y Sanz con una joven de Alcolecha llamada Teresa Arqués Catalá; la ceremonia se celebró en esta parroquia de Alcolecha y, casi con toda seguridad, el oficiante fué el propio ecónomo José Ortiz; luego el matrimonio pasó a residir  en Ayelo  tal y  como  era la costumbre.

Deán Ortiz y Sanz (Ayelo de Malferit 1739-Valencia 1822)

Una hermana de Teresa Arqués Catalá, llamada Josefa lgnacia Arqués Catalá, se casó a su vez, también por entonces, con José Picó Gadea vecino asimismo de Alcolecha; pues bien, de este matrimonio nacería en 1779 Josefa María Picó Arqués, siendo bautizada en la parroquia de San Vicente Ferrer el 20 de septiembre de ese año. Así pues, cuando el maestro boticario Ignacio Comenge se casa con ella tenían en Ayelo a su tía Teresa casada con el hermano del que sería deán de la Colegiata de Játiva. Pero este no era un motivo suficiente para que pasaran a residir en Ayelo, como así lo hicieron a principios del siglo XIX. El motivo es lo que voy a explicar ahora.
 
III. IGNACIO COMENGE BORONAT PROCURADOR DEL MARQUÉS DE MALFERIT EN AYELO EN 1809.

Desde su matrimonio, hacia 1796 como he dicho, hasta 1809, parece ser que residieron en Alcolecha, en Benilloba y en Muro, poblaciones en las cuales Ignacio debió de ejercer su oficio de maestro boticario. Tuvieron tres hijas en estos años, Josefa, Ignacia y Leonor; la primera había nacido en 1800, la segunda en  Benilloba en 1803 de la tercera desconozco el año de su nacimiento.

En 1809 la familia residía en Muro, pues a esto hace referencia la escritura que otorgó el marqués de Malferit, D. Salvador Roca y Pertusa, en Valencia el 8 de julio de ese año ante el escribano Carlos Pajarón (Archivo del Reino de Valencia), por la cual nombraba a Ignacio su procurador en Ayelo. El motivo por el cual el marqués otorgó este poder a Ignacio debió de estar relacionado, quizá, con la satisfacción que el marqués tenía con la administración que el maestro boticario había hecho, años antes, en su Iugar de Alcolecha, y es posible que el padre de éste, Vicente Comenge ya hubiera sido su administrador en Alcolecha tiempo  atrás.

Era un  otorgamiento  de  amplios  poderes  que  obligaba  a  Ignacio  y  su familia  a  residir  en Ayelo,  en donde tendría las llaves de la casa-palacio para desde allí llevar toda la  administración del marqués; así por ejemplo, tenía el poder de concedir la enfiteusis perpetua en las tierras incultas y solares de cases en el término  de Ayelo  con los cánones y censos  anuos, y demás  gravámenes  establecidos  y pactados  en  la escritura de población; dar licencia para las ventas, enajenaciones y traspaso de bienes, sitios y raíces situados en el propio término, con las correspondientes  escrituras;  dar  licencia para poder cortar   árboles y recoger leña, con arreglo a las reales órdenes expedidas sobre el particular; y también tenía el poder de representar al marqués en cualesquiera pleitos en los cuales pudiera tener intereses el citado D. Salvador Roca y Petusa.

Ignacio y su familia comenzaron  por  entonces,  pues, a  residir  en Ayelo.  Eran tiempos  difíciles porque, en aquellos años, había en España una guerra, la Guerra de la Independencia, con los desordenes y penurias propias de toda guerra, y además estaba pendiente el pleito que mantenían los vecinos de Ayelo con el marqués a  propósito  de asuntos  relacionados  con  el  régimen señorial.

Durante estos años de la guerra, en los cuales Ignacio hizo lo que pudo en cuanto a la procura del marqués, la familia residió en una casa de la calle de San Lorenzo er la cual estaba también la botica en la que Ignacio ejercía su oficio de maestro farmacéutico (seguramente la primera farmacia que ha tenido Ayelo). Durante estos años, y hasta el final de la guerra en 1814, nacieron tres hijos más del matrimonio, los cuales fueron bautizados en la parroquia tal y como está recogido en el índice hecho por el párroco Juan Bautista Bataller en los  años  treinta  del  mismo  siglo  XIX;  fueron Sinforosa Comenge Picó  nacida  en  1811, José Ignacio Comenge Picó nacido en 1813, y Rafael Comenge Picó que lo hizo en 1814.

Por otro lado, su tía, la citada Teresa Arqués Catalá, y Joaquín Ortiz y Sanz residían en Ayelo, como ya he dicho; pues bien, una hija de este matrimonio, Josefa Ortiz Arqués, había acompañado a su tío, el que sería deán de la Colegiata de Játiva, para atenderlo en una enfermedad que había padecido; allí se había casado con el que sería el célebre grabador Tomás López Enguídanos, y ahora, a principios de la Guerra de la Independencia, Josefa se había refugiado, estando embarazada, en Ayelo, y aqui continuó durante parte de la misma; su maria0, 9l citado gFábador, también estuvo en Ayelo aunque en breves períodos de tiempo; y así, lo cierto fué que durante estos años nacieron tres de los hijos de este matrimonio aquí en Ayelo, Joaquín Pablo López Ortiz, nacido en 1808, Josefa Dorotea López Ortiz nacida en 1810 y Margarita López Ortiz, que tuvo la desgracia de ser ciega de nacimiento, en 1812. Menciono este  hécho de la estancia de Josefa Ortiz porque ambas familias, aparte de la relación familiar, dbieron de estar muy unidas en estos tiempos tan difíciles.

En los años posteriores a esta guerra nacieron tres hijos más de la familia Comenge Picó, María Teresa, nacida en 1915, Fermín en 1817 y por último Juan Bautista en 1820, el cual fué, por lo tanto, el menor de todos  los hermanos.

IV. LA FAMILIA COMENGE PICÓ HASTA LA MUERTE DEL PROGENITOR EN 1836.

Eran, pues, nueve los hijos de Ignacio y María Josefa; la diferencia de edad entre la mayor, seguramente Josefa, y el menor Juan Bautista era de veinte años. Todos los hermanos debieron de recibir aqui en Ayelo la  primera  enseñanza.

En 1820 muere el marques D. Salvador Roca y Pertusa. D. Ignacio, parece ser, continuó la procura algunos años más siendo la marquesa la hija de D. Salvador y Dona lgnacia Roca y Castelví. Para entonces las hijas mayores del maestro farmacéutico tenían ya la edad casadera, y así, la mayor Josefa se casó con José Bellot (no consta en el citado índice que tuvieran hijos en Ayelo, por lo que es posible que residieran en otra población), la segunda lgnacia lo hizo, alrededor  del  año  1820, con Juan Bautista Ribes Castelló, que era uno de los hijos del médico del pueblo de entonces Vicente Ribes y de su mujer Francisca Castelló.

Ese mismo año de 1820 tuvieron su primera hija a la que pusieron por nombre Elena la cual morirá al año de nacer, en 1822 nació la segunda hija a la que bautizaron Virginia, y en 1828 la tercera que fué Adelaida.

Otra de las hermanas Comenge Picó, Leonor, se Casó con Feliciano Sanz y tuvieron cinco hijos, todos varones, Joaquín Ignacio, Juan Bautista, José Féderico,  Silvestre y Feliciano.

De los otros seis hijos, los nacidos er Ayelo entre los años 1813 y 1820, conozco el dato, (por el citado expediente de Rafael Comenge que ahora comentaré), que el 14 de septiembre de 1825 recibieron el sacramento de la confirmación con motivo de la visita al pueblo del arzobispo de Valencia el llustrísimo D. Simón López, siendo padrinos de la ceremonia el abogado D. Juan Bautista Calabuig y la hermana del cura de entonces dona María Josefa Tormo y Sanz.

Cinco años después, en 1830, Rafael, el quinto de los hermanos, tenía dieciséis años y era un estudiante de 2 de Filosofía que residía en Valencia. Ese año fué instruido un expediente, al optar Rafael a un beneficio eclesiástico (bajo la invocación de los Santos Juanes) de la parroquia de la Santa Cruz de esta ciudad. Dicho expediente se encuentra en el Archivo Metropolitano de la misma y en  el  mismo  constan  muchos de los datos sobre su ascendencia familiar que he ido comentando en este escrito. Luego Rafael estudiaría medicina en la Universidad de Valencia  como  diré  más adelante.

También hacia 1830 Ignacia quedó viuda por la  muerte de Juan Bautista Ribes; sus hijas, ya citades, tenian ocho, seis y dos años. Un año después contrajo matrimonio con Francisco Ortiz  Arqués, hermano de la anteriormente citada Josefa Ortiz Arqués y, por lo tanto, también  sobrino del deán Ortiz. Sin duda influyó en este matrimonio la amistad, y el parentesco familiar, entre ambas familias, antes mencionado; la diferencia de edad entre ambos, no obstante, era notable, pues lgnacia tenía veintiocho años y Francisco tenía cuarenta y seis. Este sobrino del deán era labrador, y había heredado de su padre Joaquín  Ortiz Sanz algunas tierras y  casas; y entre estas, de la herencia de su tío el deán, la casa de campoo dé  Pursons y la mitad de una casa, que por entonces estaba a medio construir, porque así la había dejado el deán a su muerte, ocurrida en Valencia en 1822, en la calle de San Lorenzo, la cual lindaba con la citada casa familiar de los Comenge Picó. La otra mitad de la casa pertenecía, por la misma herencia del deán, a su hermana Josefa, la cual la vendió en 1839, por escritura fechada el 29 de mayo de ese año (notario Simón Mestre. Archivo del Reino de Valencia), a dor Joaquín Mercader y Roca hermano del marqués don Pascual Mercader y Roca, hijos ambos de la marquesa citada doña lgnacia Roca y Castelló. Más adelante comentaré algunas cosas más de esta casa que, de haber sido construida en su totalidad, estoy seguro que hubiera sido un edificio magnífico por los conocimientos  en arquitectura del deán.

En  1839 ocurrió  la  muerte  de  D. Ignacio. Fué  durante  el frío invierno de ese  año cuando enfermo  de  una pulmonía, falleciendo,  en  la citada casa familiar  de  la calle  de San  Lorenzo, el día 27  de  ese  mes a los sesenta y  ocho  años  de edad  (Archivo  Parroquial). Fué enterrado  en  un panteón,  que tuvo la familia en el cementerio antiguo de Ayelo, tal y como mencionará su hijo Rafael en unas notas familiares que transcribiré al final de este escrito.                                                                      
Al año siguiente de su muerte fué hecho el inventario de sus bienes (Archivo Municipal de Ontinyent.  Protocolos de  Manuel Vallas, escritura de 5 de enero de 1840). De este inventario destacan los seis o  siete jornales de tierra de secano, incluida una casa de campo, en  la  partida de la Umbría del Estret, tres hanegadas de tierra en Benilloba, y la casa de la calle de San Lorenzo número 67, en la cual estaba la botica que fué justipreciada, por el maestro farmacéutico Don Lorenzo Luis Campos, en 150 libras (allí, en frascos, estarían los revulsivos como la esencia de trementina,  los analgésicos  como  el  láudano  de Sydenham,  los vomitives como la ipecacuana, los purgantes como el aceite de ricino, los antidiarreicos como el subnitrato de bismuto, los antifebriles como la quinina, los somníferos como el cloral o los antisépticos como el sublimado). Por su parte en la casa y corral, fueron inventariades las sillas, mesas, camas, arcas, cofres y una cómoda que allí había, justipreciadas por el carpintero Mariano Nicolau; las sábanas, cubertores, manteles, colchas y demás, fué justipreciado por Josefa Faus consorte de Salvador Vicent; en el corral un Cerdo de trece arrobas, que fué justipreciado en 42 libras, un pollino, tres cahíces de trigo, un cahíz de panizo, cuatro arrobas de aceite, 60 cantamos de vino y 50 arrobas de algarrobas. Entre el capítulo de deudas, había algo que la familia debía por los gastos del funeral, también a la Casa de Enseñanza de Niñas de Valencia,  lo cual  indicaría,  quizá, que algunas de las hijas había ido a estudiar allí, al albañil José Insa y al citado D. Joaquín Mercader. Como testigo de la escritura firmó José Requena, practicante de  medicina.

Su mujer, doña Josefa Picó Arqués, tal y como mencionaré más adelante, murió muchos años después, en 1874, a la la longeva edad de noventa y cinco años. Cuando murió D. Ignacio todos sus hijos e hijas eran mayores  de  edad,  excepto  el  menor  de todos ellos, Juan Bautista,  que  tenía  diecinueve años.

 V. LA FAMILIA COMENGE PICÓ HASTA LA MUERTE DE LA PROGENITORA EN 1874.

Dos años antes de la muerte de D. Ignacio, es decir en 1837, falleció, a los cincuenta y  dos años, Francisco Ortiz Arqués, el sobrino del deán y esposo de Ignacia, la cual volvía a quedar viuda. Del matrimonio con Fancisco tenía dos hijas y un hijo, Sixta, la cual había nacido en 1832 era la mayor, Francisco, que era dos años menor que Sixta, y la menor Josefa que había nacido el mismo año de la muerte de su padre, al cual, por lo tanto, no conoció; además, tenía a las citadas  dos  hijas de su anterior matrimonio, Virginia, la cual por entonces era una joven de quince años, y  a Adelaida  de siete años.

Otro hecho destacado de estos años fué el casamiento de su hermana Sinforosa Comenge Picó con el susodicho hermano del marqués de Malferit D. Joaquín Mercader y Roca. La boda se celebró en la iglesia de Ayelo el 22 de febrero de 1845, por lo tanto la novia tenía veintinueve años (D. Joaquín, que había nacido en Valencia en 803 tenía ocho años más que la novia). Por otro lado, ¿qué havia ocurrido con la parte de la casa del deán que D. Joaquín había comprado a Josefa Ortiz Arqués en 1839?, pues que la había vendido tres años antes a Rafael Penalba que era un labrador de Ayelo (la fecha fue el 20 de octubre de 1842. Archivo Municipal de Ontinyent, protocolos del escribano de Ayelo Manuel Valls). En estos apenas tres años no creo que D. Joaquín mandara hacer obras en la casa pues, por la escritura de compra a Josefa, conocemos el hecho de que la casa del deán tan sólo tenía las paredes, el techo, el maderaje para continuar la construcción y unas puertas grandes que tenían que colocarse en la entrada principal por la calle de San Lorenzo. ¿qué hizo D. Joaquín con estas puertas grandes?, es un dato que desconozco. Lo cierto es que el matrimonio residió en Valencia, que D. Joaquín murió en 1859 y que tuvieron una hija llamada D. Joaquina Mercader Comenge (existe una escritura, en el Archivo del Reino de Valencia, del notario Miguel Tasso y Chiva de fecha 11 de noviembre de 1866, por la cual doña Sinforosa, viuda de D. Joaquín Mercader, otorgaba poder a su hermano, D. Rafael Comenge, médico, para que pudiera intervenir en asuntos relacionados con la herencia de su hija doña Joaquina).

Su hermano Rafael era por entonces, en efecto, médico con ejercicio profesional en Alberique; allí había contraído matrimonio con Ciriaca Dalmau en 1850; el hijo ilustre de Alberique, D. Rafael Comenge Dalmau nacido en 1855, fue fruto de este matrimonio (más adelante  mencionaré  algunos datos  biográficos).

Otro de los hermanos, José Ignacio Comenge Picó, estudió dercho, seguramente en Valencia; y los únicos datos que conozco (por el índice del archivo parroquial y por algunes escrituras del Archivo Municipal de Ontinyent) fue que casó con dona Mariana Martínez, la cual no era de aquí, que en 1845 tuvieron una hija en Ayelo, que murió, Alba, en 1869 residia en Ayelo, que era abogado y estava casado.

El menor de todos los hermanos, Juan Bautista Comenge Picó, estudió farmácia y, desde muy joven residió en Madrid, ciudad en la que se casó con una Ferrer; allí fue profesor y periodista, pues llegó a dirigir la publicación periòdica El Crisol; hijo suyo fué Luis Comenge Ferrer (nacido en Madrid el 17 de febrero de 1854), medico e historiador il·lustre como comentaré también más adelante, según su hijo, en unos comentarios de su obra Curiosidades Médicas editada en Madrid en 1886, su padre, al que llama queridisimo, tenía profundos conocimientos en la lengua latina y le trasmitió el gusto por la bibliografia.

La madre de los Comenge Picó, la abuela Pepa como la llamará su hijo el medico de Alberique (ver más adelante las notes  manuscrites) murió en Ayelo el 20 de febrero de 1874 a los novena y cinco años de edad en la casa de su hijo Fermin, el cual por entonces tenia cincuenta y siete años con la circustancia de que estaba ciego (asi consta en el registro de la defunción de su madre en el Archivo del Juzgado de Ayelo); fué enterrada en el cementerio antiguo de Ayelo en el mencionado panteón familiar.

Para entonces ya habían muerto algunos de los hermanos Comenge Picó, y de hecho,  el  único que quedaba en Ayelo era Fermín. Así, la primera en morir había sido Leonor que lo había hecho muchos años antes, en 1855, de hecho, cuando la abuela Pepa dictó su último testamento en Ayelo el 26 de enero de 1867 (Archivo Municipal de Ontinyent, protocolos del notario de Ayelo Enrique Calabuig), vivían todos sus hijos excepto Leonor; no obstante, entre esa fecha y la de 1874 fallecieron el abogado D. José, doña Josefa (casada con un Bellot) que murió en 1870, e lgnacia que también  falleció ese año de 1870 de la cual ahora me ocuparé (de doña María Teresa no tengo datos, y los otros tres residian fuera de Ayelo, el citado D. Rafael médico de Alberique,  D. Juan  Bautista  en Madrid y  doña Sinforosa  en  Valencia).

Fernando Goberna Ortiz 
(I part)
Programa de festes 2007