Del jardí bell de València
és Ayelo ermosa flor
que escampa, arreu, les fragàncies
que despedeix lo seu cor
Miguel Ferrándiz . "Himne a Ayelo"

.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La azarosa vida del capitán Francisco Armengol (I)

por
Fernando Goberna





Francisco Armengol (Ayelo de Malferit, 1785 - Ontinyent, 1844). Guerrillero en la Guerra de la Independencia. Espía a las órdenes del capitán general Xavier Elío durante el absolutismo. Activo combatiente en la insurrección de los llamados realistas durante el trienio liberal en Navarra, en una de cuyas acciones su partida dio muerte al coronel Juan José Cruchaga. Capitán de infantería en la llamada Década Ominosa.


Introducción

En la exposición  que el propio Armengol dirigió a  Fernando VII, firmada en el Real Sitio de San Lorenzo el 8 de noviembre de 1825, decía lo siguiente: 

D. Francisco Armengol capitán de la 3a compañía del extinguido batallón de la División Realista de Navarra, postrado a L.R.P. de V.M. con la sumisión debida y más profundo respeto expone: que desde el año de 1808 en que los sucesos han proporcionado ocasiones de dar pruebas de decisión por los soberanos derechos de V.M. y de amor a su Real Persona, ha justificado con su conducta y servicios la resolución de perecer antes que sucumbir a la traición y a la tiranía que en distintas épocas se ha pretendido introducir en la Nación, porque jamás ha conocido otra ley que un Dios y un Rey absoluto. Ni los riesgos ni la muerte misma que había tenido a su vista distintas veces, le han arredrado jamás para sacrificarse en obsequio de su Rey y Señor; ni los tres balazos que tiene en un muslo y un brazo que le han dejado reducido a tener que andar con dos muletas, le impiden a acabar de sacrificar su existencia en defensa de V.M.

Cuando tenía, en efecto, veintidós años, en 1808, comenzaba la Guerra de la Independencia, él, como otros muchos jóvenes se había presentado voluntario en Valencia para luchar contra las tropas francesas. Durante esta guerra había pertenecido a los voluntarios primero, luego al ejército, como granadero en el Regimiento América, y cuando las tropas francesas mandadas por Suchet llegaron al Reino de Valencia a finales de 1811 había sido nombrado comandante de cuerpo francos, y mandado una partida de guerrilleros, siendo herido en una acción con las tropas francesas en Enguera. 

Mapa de España y Portugal en 1810 del cartógrafo Tomás López

Tras muchos avatares, y ya en los años posteriores a dicha guerra, había sido espía a las ordenes del todo poderoso capitán general de Valencia Xavier Elío en su lucha contra el bandolerismo y los liberales, que conspiraban, en aquellos años. Luego su retiro de la vida militar en 1820, al ser empleado en el llamado resguardo y destinado a Navarra. Allí en Navarra tendría  lugar la principal insurrección de los realistas (partidarios del rey absoluto y contrarios a la constitución de Cádiz del año doce) ocurrida en España durante el Trienio Liberal. Armengol se unió con entusiasmo a este levantamiento y en esta lucha, entre los año 1821 a 1823, destacó en muchas acciones, aunque la que le dio más celebridad fue en la que él, y su partida, dieron muerte al coronel navarro Juan José Cruchaga, hecho por el cual Armengol es conocido por los historiadores de aquella guerra. Caído herido y hecho prisionero en esta campaña estuvo varios meses sentenciado a muerte en la ciudadela de Pamplona, se salvó por muy poco, por la entrada de las tropas francesas del duque de Angulema y por el subsiguiente sitio de Pamplona por las mismas, y por las de la División Realista de Navarra al mando del conde de España, y capitulación de la ciudad en septiembre de 1823.

Luego Armengol, con la vuelta del absolutismo, recibió la confirmación de su grado de capitán de infantería y varias condecoraciones, aunque lo cierto es que, por su cojera, quedó sin posibilidad del servicio militar activo, o como él mismo dice fueron sus heridas las que le impidieron terminar de acabar su existencia en defensa de su rey.

Sus últimos años los pasó, como comentaré, en su pueblo natal, en Fuente la Higuera y finalmente en  Onteniente en donde murió. En los años cuarenta del siglo XIX se le podría ver en esta última población, ayudado de muletas para andar, convencido de haber luchado, hasta el sacrificio, por la religión, por su patria y por su rey. 

Muy pocos sabían su historia, quizá los más cercanos a su círculo de amistades, a los cuales narraría alguna cosa de su vida en aquellos momentos en los que, con un vaso de aguardiente en la mano, se animaría a contar. 

Cromo del primer centenario de la Guerra de la Independencia

Años 1785 a 1808

(Sobre su nacimiento, familia y juventud hasta la Guerra de la Independencia)


En una carta escrita por el propio Armengol firmada en Pamplona el 22 de enero de 1826, carta  que más adelante comentaré, el mismo dice que nació en Ayelo de Malferit el 5 de agosto de 1785; este dato concuerda con un índice parroquial hecho en el siglo XIX por el rector Juan Bautista Bataller según los Quinque Libri parroquiales, libros que hoy ya no existen. Su segundo apellido era Bordería, pues fue hijo de José Armengol y Francisca Bordería Vidal, ésta era oriunda de Fuente La Higuera. Al parecer este matrimonio tan sólo tuvo otro hijo llamado Vicente que quizá no llegó a la edad adulta. 

Los Armengol se habían establecido en Ayelo en la segunda mitad del siglo XVII, su oficio principal quizá era el de  arrieros, aunque también habían sido agricultores y, ocasionalmente, taberneros, al menos a esto es a lo que se dedicaba un tío suyo, hermano de su padre, llamado Francisco, el cual se casó con una hermana de su madre llamada Vicenta Bordería, así que ambos eran tíos suyos por partida doble. 

En los protocolos del escribano de Ayelo Francisco José Martínez y Vicente y los de su hijo, también escribano, Manuel Martínez Carreres (cuyos libros están en el Archivo Municipal de Ontinyent), se pueden encontrar estos y otros datos como por ejemplo el de que su abuelo se llamaba José, y el de que otro hermano de su padre, Pedro Armengol, fue religioso mercedario.

De su tío Francisco, el que fue tabernero, existe un protocolo del 28 de diciembre de 1804 por el cual el ayuntamiento le da la concesión anual de la taberna, con condiciones tales como la de dar al ayuntamiento cinco reales de vellón por cada cántaro de aguardiente que se consumiera. De su padre, en cambio, he encontrado pocos datos, seguramente se ocupaba también de ir por los caminos con el carro para transportar mercaderías; debió de ser de carácter decidido como lo fue el de su hijo, pues, como ahora comentaré, también luchó en la guerra contra las tropas francesas, y fue muerto en la acción de Enguera en la que el propio Armengol fue gravemente herido. De lo poco que he podido encontrar de su padre mencionaré una escritura del 10 de diciembre de 1810, en la cual consta que era labrador y que vendía una pieza de tierra huerta, en la partida conocida por La Lloma, a un arriero del pueblo llamado Vicente Belda y Bernabeu. Esto era ya, por lo tanto, comenzada la Guerra de la Independencia. 

De este mismo año hay otro protocolo de 28 de marzo que hace referencia al que seguramente era un primo suyo, se trata de unos poderes que otorga un José Armengol el cual servía, por entonces, como soldado en el Regimiento de la Maestranza, y estaba con licencia temporal.

(continuará)

Fernando Goberna. Publicado en la revista Almaig, año 2010. Ilustraciones: Redacción del blog.

viernes, 11 de noviembre de 2011

MALNOMS D’AIELO DE MALFERIT (II)

Naps d'Aielo


EL MALNOM DELS HABITANTS D’AIELO DE MALFERIT


Aielo de Malferit és conegut per una curiosa exclamació que sovint diem els seus habitants: JAS¡. Expressió que té com a resposta immediata de l’interlocutor D’AIELO SERÀS¡

Esta exclamació és tan nostra i peculiar com el MERA¡ que diuen a Ontinyent o PUES¡ de la Font de la Figuera. Però els habitants d’Aielo, també som coneguts com naberos o els del poble del nap. 

De la mateixa manera que la meitat de la gent d’un poble parla de l’altra meitat, una part dels pobles de la vall parlen dels altres. Tal volta és exagerar, però el que sí és cert és que entre pobles veïns sempre han existit unes relacions, que van de l’amor a l’odi en un obrir i tancar d’ulls. Sempre junts i sempre barallats, de vegades parlant bé i de vegades criticant. De les crítiques sorgeixen els malnoms amb els quals es coneixen alguns pobles. I així com les persones s’identifiquen amb un malnom, els pobles també.

María Requena Arabí "la Comadrona"


Els d’Aielo diem als de L’Olleria: L’Olleria PATAMANOS, L’Olleria PILLERIA o L’Olleria XIRIVIA; i els de L’Olleria ens contesten: AIELO NAP. Però per què? 

L’origen no es coneix, l’únic que se sap és que els naps cultivats a l’horta d’Aielo de sempre han estat, i són, molt apreciats per tota la vall d’Albaida, la Costera i l’Alcoià. Els llauradors d’Aielo de Malferit anaven per tots els pobles venent les seues fruites i verdures i sobretot es venien els naps, que fet el fet, eren els que donaven més bon gust quan es cuinaven. A Aielo, sobretot es guisaven per fer la cassola d’arròs al forn o l’arròs caldós que s’acompanya de fesols i els gustosos naps.
Miguel Ferrándiz (Aielo de Malferit 1877-Ontinyent 1962), mestre i poeta va escriure alguns poemes deixant constància de l’apreciat nap. Els versos destriats de les Cançons per a ronda diuen així:

D’un nap molt gran que colliren,
feren allí el campanar; 
i de les sobres i arrels, 
en el riu feren l’Arca(da).

El nap d’Aielo té fama,
té fama de ser molt bo; 
per quintars fan els encàrrecs
tots els que saben açò.

El nap d’Aielo té fama,
té fama de ser molt bo;
el que menja naps d’Aielo,
en tota sa vida es mor.

Pepa Martínez "La Xales" i el seu marit Rafael Aparici.
També Miguel Ferrándiz fa referència en Cançons per a ronda dels malnoms que s’utilitzaven a Aielo a principis del segle XX. Un poema mostra una anècdota que li ocorregué a un matrimoni d’aieloners format pel Llop i la Rabosa:

CRIDANT AL METGE

Un metge anà al meu poble,
molt jove encara,
que en la llengua i costums
sempre estudiara.
I a mitjan nit,
sent que cridant li deien:
“Alce’s del llit!
Vinga-se’n a ma casa,
senyor doctor;
vinga prompte i no tarde,
faça el favor!”
I ell, complaent,
s’alca, i a la finestra
se n’ix corrent(s).
-Qui eres ? – li pregunta
al que cridava.
I este: -Jo sóc el Llop
-li contestava.
-Tu el llop? Adiós!
Em fa més por encara
que un gos rabiós.
-No tinga por, sóc home
com els demés;
el Llop és un malnom,
malnom només.
I al dir així,
el metge se serena 
i torna a eixir.
-A qui tens mal(ament) en casa?
-ell li diguè.
I el Llop, contestant-li:
-Mire vosté,
molt malaltosa
la dona tinc.
-La dona?
-Sí, a la Rabosa!
-Què és el que té –pregunta.
-El part deu ser.
Vaig de seguida, espera’t;
que vull saber,
recontramon,
d’un llop i una rabosa
què vindrà al món.


José Ramón Martínez "Maquinero"


En un altre poema mostra el seu desacord per la utilització dels malnoms en el poble. Entenem que com a mestre d’aquells temps, el que  pretenia des de l’escola, era evitar la parla col•loquial tan arrelada. Tal volta hui en dia no pensaria igual i consideraria els malnoms com una mostra d’identitat personal. El que està clar és que, de la mateixa manera en temps passats com ara, els malnoms segons com es diguen poden agradar o no. Un malnom bonic dit de manera despectiva pot resultar ofensiu; i al contrari, un malnom lleig dit amb estima, acaba sent bonic. Així, Miguel Ferrándiz, al seu poema pretén cremar-los tots en la foguera de sant Joan. A continuació, transcrivim la part on parla directament dels malnoms:

PER A LA FOGUERA

Com la nit de Sant Joan
focs s’acostuma a fer,
a la porta de ta casa
mon folklore et portaré;
així(na) et podràs lluir
cremant noms lletjos i vells
que se diuen per lo poble
perquè no els diguen mai més.

Els malnoms que vull que cremes
són entre altres, els següents:
Àngel, Bous, Blanco, Bessó,
Bala, Baona, Blanquet,
Bodega, Bellús, Basquetes,
Bo, Borroro, Granerer,
Borreguera, Benissò,
Boix, Cucala, Barranquets,
Conill, Casilda, Coletes,
Carreno, Xorrut, Cepell,
Blaia, Culata, Cabrero,
Xorringo, Xato, Xolet,
Carriculà, De la casa,
Cocentainero, Cerer,
Dau, Coresmo, Quatrerals,
Faixa, Dindon, Cacauet,
Llorença, Serio, Cimolsa,
Selmo, Loco, Portugués,
Mariola, Molla, Nano,
Nàssia, Negrito, Palet,
Puntero, Mossú, La Punta,
Pelón, Cellut, Salomé,
Pistola, Pinyó, Pillaes,
Pelossa, Pando, Botget,
Pelili, Putxol, Penyasco,
Rapantoni, Tramusser,
Rull,Sirrema, Safanòria,
Raspo, Cebolla, Reiet,
Roc, Reverte, Regimiento,
Cigüenya, Soldat, Torrent,
Tòfol, Turballos, Cornero,
Rina, Surdo, Campaner,
Carriles, Esquilaor,
Fusero, Guatla, Gabriel,
Garrofa, Gonçales, Orfe,
Fasseüra, Jolivert,
Marrossa, Mellat, Moreno,
Mal-alma, Macoc, Mansem,
Teularí, Catxo, Cosetes,
Tontorrona i Correndeu.

Quina foguera més gran
que al teu Sant li podràs fer,
si en paciència vas cremant
malnoms, que passen de cent!

De tots els malnoms que Miguel Ferrándiz va cremar sols es salvaren: Blanco, Bessó, Bala, Blanquet, Bodega, Blaia, Cacauet, Campaner, Garrofa, Molla, Moreno, Nàssia, Rull, Reiet, Surdo, Tramusser, Xato i Xorrut.

Mariló Sanz i Mª Jesús Juan